martes, 12 de abril de 2016

La soledad del superviviente de fondo, a survival zombie story part.1



Todo empieza almorzando en McDonalds, el bus a Xixona sale de la estación Joaquín Sorolla y parece el único sitio en el que hay sillas en el exterior. Hace un día pésimo (demasiado sol) así que llevo dos capas de ropa en la mano, el parte del tiempo en Xixona augura una noche fría. Aunque ya he comido un sandwich en casa soy incapaz de negarme, Pelirrojas y patatas fritas, mi kriptonita.
El bus llega a su hora y nos subimos, con nosotros viene gran parte de la organización del evento, así que veo a los zombies que luego me van a perseguir haciendo vida normal y todos parecen grandes personas. Las dos horas de viaje pasan rápido, al llegar al pueblo dejamos nuestras cosas junto con las de la organización y nos invitan a salir de allí,
Nos encontramos con un par de miembros de nuestro equipo que han venido por su cuenta y vamos a comer a un bar cercano, en el que no tienen ni patatas bravas ni tortilla de patata. La cosa empieza a ponerse inquietante demasiado pronto. Al terminar los 1500 que vamos a participar estamos ya reunidos, Sí, en Xixona caben 1500 personas, pero no somos esa cantidad de gente. Mi equipo se llama así, si no lo conocéis, abrid otra pestaña de vuestro navegador y poned "1500 equipo de supervivencia zombie" en Facebook, haceos fans y volver a esta ventana de vuestro navegador. Los 1500 molan mucho y lo saben.
Vamos a dar la vuelta de reconocimiento al pueblo. Es la muerte. Hay unas 15 escaleras diferentes, cuestas en las que desde bajo no ves donde acaban, puentes perfectos para no llegar al otro lado. Parte del equipo apunta en su plano sitios importantes, yo prefiero confiar ciegamente en mi perfecto sentido de la orientación, más que nada porque he prestado mi boli. Al rato volvemos al check point para que nuestra CEO celebre su cumpleaños siendo atacada por 4 soldados y 5 zombies. Ya os dije que los 1500 molan.
La gente va registrándose en el checking y aunque van a buen ritmo parecemos menos que en Bicorp, algo que parece confirmarse en la escena inicial aunque el sitio es 5 veces más grande que la plaza inicial anterior, Debemos ser más o menos los mismos que entonces, pero el pueblo es 4 veces más grande. Pasamos la escena inicial con las típicas estampidas de gente que huye antes que termine y nos reunimos en una zona alejada. Parte del equipo quiere ir por las afueras que no aparecen en el plano que la organización nos ha dado, mientras que yo quiero meterme en el pueblo, así que nos dividimos en dos equipos (en realidad en tres, ya 3 de los nuestros van por libre y se han ido a intentar subir al castillo hace rato)
Nuestro primer asalto al pueblo es imposible, dos zombies hacen guardia en la entrada y hay 5 o 6 chavales intentándolo sin mucho éxito. En el juego hay dos tipos de zombies, los que van en las hordas, que van en grupos numerosos y que no corren y los Z, que corren y te persiguen como si te quisieran abrazar muy fuerte. Aquí hay 2 Zs y cuando estamos cerca de pasar llega una furgoneta de la organización y deja a otro, que como está fresco nos hace pegar tres carreras para entrar en calor.
Por la radio el resto de 1500 nos dicen que tiremos por una rampa que tenemos cerca, que habíamos descartado porque no llevaba a ningún sitio, un jugador local les ha dicho que hay un cambio medio transitable, medio cabra de monte que te lleva arriba del todo. Hay pocas cosas que le gusten más a un 1500 que irse al monte. Allá vamos. La subida no tiene mucha dificultad técnica, es un camino bastante fácil pero al llegar arriba la barra que marca la vida de mis pulmones está al mínimo, la de las piernas en rojo. Y acabamos de empezar. Arriba burlamos a un Z y nos espera el jefe de los pastores zombie, que nos explica como están las cosas. Le preguntamos, responde y luego hace un aparte con los 1500 (ahí habían unas 70 personas cuando llegamos)
Además de sobrevivir, la gracia está en tomarte el survival como si hubiera pasado de verdad, hablar con los personajes y seguir las pistas. El equipo se vuelve a dividir para bajar. Nosotros decidimos ir al mercado, aunque la gente que nos vamos encontrando nos dicen que tenemos que ir a la biblioteca y al cine, por ese orden. Seguimos con el plan del mercado, lo tenemos a poca distancia y la biblioteca está a tomar viento.
Llegamos en modo sigilo, hay otro pastor de zombies en la puerta que tras hablar un rato con nosotros nos dice que no nos abre, que antes tenemos que ir a donde ha sido la escena inicial y hablar con la jefa del ejercito. Insistimos un poco, se encabrona y abre la puerta, de la que sale un zombie que nos persigue hasta la rampa de acceso. Al huir perdemos a un miembro del equipo, que muere de forma tan heroica que pensamos que se había roto algo. Por radio nos dice que en el checking hay vacunas y que es posible que resucite, que ya se reunirá con nosotros.
En las escena inicial hay un montón de gente y otros tantos Zs, es un parque con 2 entradas diferentes pero descartamos la principal porque está más lleva que la otra. Entre árboles y piedras gigantes llevamos a donde está la tipa, que en ese momento habla con un grupo.
"Sólo voy a hablar con grupos de 5 personas máximo, si sois más os achucho a estos zombies que tengo por aquí". Dice algo así, porque cuando acaba la frase yo estoy ya a 10 metros de distancia, al lado de un arbol. Acaba con el grupo y nos acercamos, también se acercan 20 personas más, así que la tipa nos achucha al zombie. Uno de los nuestros hace un gesto que le honra y le dice a la chica que nosotros nos alejamos, yo le miro con odio pero como estamos con iluminación muy limitada no se entera. Nos alejamos y cuando la chica va a acabar con el grupo más gente se acerca, lo que provoca que un zombie amague un ataque. Antes de que el grupo con el que estaba vuelva a ella me acerco como quien no quiere la cosa y ya formo parte de ese grupo, así que me cuña la prueba.
Le digo al resto de mi equipo que ya tengo la prueba superada y que les espero fuera, flipan un poco.
Espero durante 5 minutos hasta que veo acercarse a 2 Zs y anuncio por el walkie que me voy a la siguiente prueba en solitario, que les espero por el mercado.
Dos carreras y una escalera infinita después estoy a dos calles del mercado, es imposible acercarse. Dos chica se piensas si se la juegan o no, avanzan muy despacio y en las distancia veo que los dos Zs que hay van a por ellas, con lo que arranco a correr por el otro lado, mirando en todo momento a las chicas y en ninguno al suelo, con lo que me como tres escalones que no debería estar en mi camino. Me pego un buen viaje en la rodilla derecha pero me levanto sin pensarlo mucho y cojeando llego a la rampa de acceso al mercado, donde vienen hacía mi 10 chavales y un zombie calvo que corre a lo loco. Calculo que con la cojera que llevo me pillará a los 10 segundos, así que me tiro a la entrada de un patio profundo donde hay un rincón de oscuridad y veo pasar a los chavales y al zombie cerca de ellos, si me ha visto ha decidido pasar de mi.
En mi pequeño rincón oscuro me levanto el pantalón de chandal y me toco la rodilla, no veo nada pero me he metido suficientes ostias jugando a futbol como pasa saber que tengo los dedos llenos de sangre. "Es el momento de abandonar, mala suerte" pienso. Espero 5 minutos y el dolor empieza a suavizarse un poco, salgo y nada más asomar la cabeza un zombie me ve. Es el momento de mi muerte épica, pero mis piernas deciden ir hacia el otro lado y como ellas lo han decidido así, hacen que el dolor de la rodilla sea tolerable. El zombie se da la vuelta y yo lo sigo a cierta distancia, mientras 4 abuelos del pueblo miran mi jugada y me dicen que no con la cabeza. Cuando el zombie pasa por la rampa del mercado arranco y llego a la puerta, si hay alguien dentro haciendo la prueba estoy muerto, porque el zombie me sigue por detrás. El tipo de la puerta hace un poco de control de zombie y le manda a pastar. Flipa un poco viendo que voy solo, le digo que nunca me han ido los grupos y hablamos un rato, le informo que ya he hablado con la tipa del ejercito, le cuento un poco la historia (los 1500 somos observadores de la ONU y permanecemos neutrales, con lo que los dos bandos de la historia nos dejan hacer sus pruebas) y me da el visto bueno para la prueba. Tengo que entrar en el mercado y encontrar un trozo de pollo que está en el suelo.

- Sólo eso? Dale por hecho - le digo
- Dentro no hay luz y hay un zombie muy peligroso.
- Ese pollo es muy importante para ti?

Parece que lo es, así que me meto en la oscuridad del mercado, que me recibe con un gruñido nada amistoso. No se ve nada, pero por intuición el pollo debe estar en el centro del mercado, así que me muevo a cámara lenta. Me doy cuenta que mis Adidas Garnett hacen un ruido como de pato ahogado al moverme y que cago en todo en ruso, pero ya poco puedo hacer. Llego a un cubo, rezo porque allí esté el pollo y está, veo la silueta del zombie a un par de metros de distancia, sus gruñidos reclaman amor. Pienso en el camino de vuelta, si echo a correr ya o si vuelvo como he venido, pero mi rodilla decide. Chiquito de la calzada meets the walking dead. Salgo airoso.
El pastor de la puerta me mira orgulloso, volvemos a hablar un rato y me recomienda que vaya al cine. Le digo que si la peli que ponen es española no cuente conmigo. Un grupo espera, así que voy a la rampa de salida, donde una Z viene de cara persiguiendo a unas chicas. Otra vez en la puerta del mercado, el pastor hace su control zombie y me deja un poco de espacio para salir por patas.

El cine está a unos 30 metros del mercado, pero por aquí es imposible llegar, es donde está el checking, de donde sale la gente que ha muerto y es zombie, además de que hay 4 Zs.
Decido irme tres calle más arriba y me encuentro en una parte del pueblo totalmente vacía, ni supervivientes, ni zombies ni gatos. De todas formas ando despacio, mirando cada calle antes de cruzar, hasta que llego a una bar, donde hay un tipo con cuatro copas de más en la puerta.

- Tu estás vivo?
- Por el momento - respondo - Por ahí se va al cine?
- Vas al revés, chaval -dice partiéndose de risa.
- El otro camino no es una opción. Así que...por ahí se va al cine?
- Sí, tienes que bajar 2 escaleras y a la izquierda - ya no se rie, igual mi tono ha sido demasiado amenazante. Sonrío para compensarlo un poco y le doy las gracias. Hay una fuente enfrente, aprovecho para beber un poco (al beber me doy cuenta de la sed que tengo) y limpiarme la herida de la pierna, que tampoco tiene tan mala pinta. Al reemprender mi camino veo que un tipo con un sombrero de vaquero llega al bar y lo reciben con una canción nazi. Pienso por un segundo si esto es otra prueba, pero si lo es la dejo pasar. Me encuentro con el grupo de 3 de los 1500 que van por libre, compartimos información y volvemos a separarnos (confirmamos que los walkies no van, llevan como yo mandando mensajes que nadie recibe toda la noche) Por este otro camino llego a unos 50 metros del cine, donde unos 100 chavales están intentando acercarse a la puerta sin éxito. Me uno a ellos y a las seis carreras seguidas de un lado para otro decido plantearlo de otra forma.
Descanso un rato en unas escaleras cercanas y cuando veo que un grupo sale del cine decido que es el momento. Salgo corriendo a la puerta esquivando a 2 Zs por el camino y allí me espera otra pastora de zombie y un zombie a cuatro patas a punto de echar a correr. Hablo un rato con ella y me deja pasar, me pone con un grupo que está esperando en un rincón, hay otro grupo dentro. Nos explica que tenemos que entrar en el cine, donde está la zombie más peligrosa que hayamos visto nunca y que tenemos que traerle dos palos de luz gastados y dejar otros dos que nos va a dar. Intento pactar una táctica con el grupo con el que voy, pero son más de tirar p'alante. Entramos y la zombie está bajo de la pantalla, es un cine antiguo con unas 10 filas de butacas y parece que sin paso por los lados, los palos que queremos están en el medio. Todo se vuelve muy loco. La zombie se levanta, algunos se van a las butacas de la izquierda, otros a los de la derecha y yo me quedo parado en el centro, el plan es que persiga a uno de estos e ir a por los palos tranquilamente, pero no, viene hacia mi. Me voy a la izquierda y salto de una fila de butacas a otra, la rodilla manda saludos a mi cerebro y los que están al otro lado pillan los palos, lo que me salva la vida porque va a por ellos. El de lleva los palos ha salido, sólo tengo que salir y prueba superada, pero la zombie está en la puerta no muy contenta. Una chica que sigue dentro entra en modo pánico y tira para delante a lo bestia, la zombie se la come mientras el resto conseguimos salir. Rezó una oración y prometo llamar a su familia.
Salgo corriendo del cine, unas 30 personas me preguntan como he pasado la prueba y les explico de qué va, a cambio me dicen que la siguiente prueba es la más jodida, en la pista de skate. En nuestra ronda de reconocimiento hemos encontrado de cutreparque con una farola caída y un ladrillo, llamar pista de skate a eso es como llamarme a mi Brad Pitt, pero seguro que soy el Brad de alguien, así que allá que voy.
A mitad camino, tras 2 carreras más consigo contactar con mi equipo por walkie, me dicen que esa no es la pista de skate, que tengo que pasar el puente. Genial. El puente trampa. Lio a unos chavales que me encuentro por el camino para ir para allá, dejando unos metros de distancia entre ellos y yo por si vienen de frente y hay que correr hacia el otro lado. Llevamos al skate sin mucho contratiempo, pero aquello además de lleno de gente está inaccesible. Demasiado zombie. Una chica me dice que hay otra prueba cerca, la del colegio, y que es fácil. Por qué no?
Cerca con la rodilla sangrando y sin zombies a la vista es algo bastante complicado, ese caminito hace que me acuerde de lo que me duele la pierna, pero si voy a morir que sea en la prueba más dificil, pienso para seguir tirando. Supero la prueba del colegio uniéndome a un grupo numeroso y no haciendo mucho ruido. Cerca de la pista de skate me encuentro con 4 tipos que parecen bastante profesionales y me uno a ellos, hablamos con una chica que dice que por detrás se puede subir, por la montaña. Llegamos y les deseo toda la suerte del mundo, me dicen que ellos me ayudan a subir pero en mi estado mejor no, la reencarnación en cabra montesa la tengo para dentro de 3 vidas.
Nos despedimos y de vuelta a la entrada a la prueba decido que es hora de morir y que voy a ir en línea recta. Kamikaze mode ON. Llego ya corriendo, los chavales flipan cuando paso por su lado, hago un quiebro a un zombie y llego donde está un militar que explica la prueba. Hace 3 grupos, los que están al final son mis nuevos mejores amigos, mi nuevo grupo. Me miran un poco raro pero el trozo del pulmón que me queda sólo me permite hablar con gestos. Hay que decidir uno de cada grupo para que haga la prueba, yo digo como puedo que cualquiera menos yo, va un tipo bastante en forma y a los 10 minutos vuelve victorioso. Cuando me voy a ir con la prueba superada llegan los 4 que se han tirado al monte y alucinan cuando me ven, les digo que ha sido todo muy facil.
Sólo me queda la prueba de la biblioteca, por lo que dice la gente no es muy dificil pero estoy al límite de mis fuerzas, encuentro a unos quinceañeros que van para allá, uno de ellos habitante de Xixona.

- Necesitamos llegar a la biblioteca por el camino menos transitado y más seguro, da igual lo que tardemos.
- Yo soy de aquí, te puedes fiar de mi.
- Confiaba hasta que has dicho esa frase - paranoia, the destroyer.
- De verdad.
- Ya, ya - le miro con cara de sospecha.


To be continued....



















jueves, 22 de octubre de 2015

Arreglar un portatil, the papanate edition


Ya hacía casi un mes que mi portátil cargaba raro. Empezó fallando cuando el cable estaba un lado, luego dejó de cargar si apuntaba al norte. Acabó cargando sólo cuando lo ponía en vertical, hasta que llegó el día en el que cargó durante unas horas exclusivamente cuando estabas delante haciendo el pino. Esa misma noche dejó de cargar para siempre.

Ante el dilema moral de arreglarlo o comprar otro, la batalla terminó cuando miré mi cuenta bancaria. No, con esto no me van a dar un Macbook Air. Ni me van a dejar entrar en la tienda Apple. Así que empecé a buscar dónde arreglar mi humilde Asus.
Internet es un sitio muy guay en el que soy capaz de encontrar casi cualquier película, disco o libro. Pero os reto a todos a que busquéis un sitio donde arreglar el conector de un portátil en Benetusser City o en las poblaciones cercanas. Todo son páginas que arreglan todo. Da igual que busques arreglar un portátil que un autobot (un transformer bueno) Los resultados son los mismos.
Esto no me daba muy buenas sensaciones, así que decidí echar mano de una famosa app para móviles de compra venta entre usuarios.

Bien, aquí había resultados concretos. Una tienda de móviles por convento. Dos particulares. Mensajes para todos.
La tienda de convento me dice que 25 pavos, pero que tendría que decirles el modelo. Se lo digo y me dicen que este modelo son 40 pavos. Uno de los particulares me dice que 20 pavos. El otro que 25, pero que tengo que llevar el portátil a un restaurante y dejarlo allí, que es donde el lo recogerá. Al final me decido por convento, después de la experiencia de liberar mi antiguo móvil sólo tengo ganas de llevar cosas por esa zona para que me las arreglen.

Salgo de trabajar y me planto en la tienda. Hay un tipo oriental con la cara de ese gato famoso que parece que siempre está encabronado. Allá voy.

- Hola, he hablado con vosotros por un ordenador portátil que tengo para arreglar. Tiene jodido el conector de carga.
- Portátil? - dice gatete enfadado.
- Ordenador, sí.
- Conector?
- Así es - digo, con alto nivel de tranquilidad.
- Vale.

Entra un abuelo en la tienda y el tipo decide atenderle. Luego entra otro chino con el que se pone a hablar en su idioma, una señora que busca una funda para un teléfono de la guerra civil y un chaval que trae un iphone para arreglarle la pantalla. Yo sigo de pie con mi casco, mirando a gatete enfadado como si no me estuviera ignorando hasta que sale un marroquí de la trastienda y se acerca a mi:

- Hola, traes el ordenador?
- Claro. Eres quien lo va a arreglar?
- Sí, pido la pieza y al acabar la semana lo tienes.
- Vale.

El técnico se va y vuelvo a estar con el chino, que me hace rellenar un parte de reparación.

- En 24 horas te llamo - dice gatete enfadado.
- Para qué?
- Para avisarte que reparado.
- Genial - pienso en que es lunes y que las semanas duran 7 veces 24 horas.


Es viernes y nadie me ha llamado, así que al salir de trabajar voy a ver que pasa. Sí, no puedo evitar meterme en ese tipo de piscinas.

- Hola, quería saber si mi ordenador está reparado.
- Ordenador? - dice angry cat.
- Portátil - empiezo a pensar en la escena de "Top Secret" sobre artículos de coña.
- Espera - se va y vuelve con el técnico.

Sigo la conversación con el.
- Hemos pedido la pieza, pero he desmontado el ordenador y el conector va soldado a la placa.
- El conector forma parte de la placa, no?
- En este ordenador sí.
- Ah,vale.
- En tres días más lo tienes.
- Días hábiles - digo. De perdidos al river.
- Normales.
- Ah, entiendo.


Tres días hábiles normales después vuelvo.

- Hola, venía a por mi ordenador - le digo a gagate encabronado.
- Orde...
- Portátil, sí. Con pantalla y teclado - decido saltarme esa pantalla, llamadme maleducado.
- Sí, ya está. Ha soldado el conector a la placa. Todo bien.
- Genial.

Pago y al llegar a casa lo conecto a la toma de corriente. Carga. Lo hace durante 3 horas y pasado ese tiempo deja de cargar. Ya no carga más, en ninguna posición. Me cago en china en 6 idiomas diferentes y juro venganza.

Es el día siguiente, por la mañana antes de entrar a currar. Misma tienda.

- Hola, mi ordenador ha cargado durante 3 horas. Ya no carga más.
- Portátil? - dice gatete. Levanto el ordenador con mi mando derecha y lo balanceo en el aire.

Sale "el técnico".

- Esto no carga - me mira extrañado, como si no hubiera visto mi portatil en su vida.
- Déjamelo y vuelve a última hora.
- Vale.

Vuelvo y me dice que ha soldado cobre al enchufe y que ya no me dará problemas nunca más. Llego a casa y carga. La pantalla de Windows me pregunta que como quiero iniciar, así que intento seleccionar con las teclas de las flechitas. Nada. Conecto un teclado por USB y selecciono. Abro un archivo de word para confirmar que sólo funcionan las teclas 6-7-h-j-n y espacio. Intento mirar por internet si es un problema de software pero no va la conexión por wifi.
Miro en mi móvil cuanto me costaría bombardear China. Más que un Macbook que no puedo pagar. Mierda.

Es martes, son las 9:45 y en convento hay mercadito, así que tengo que dejar la moto lejos de la tienda. Cuando llego está cerrada. Una señora intenta venderme 3 calzoncillos por 10 pavos. Granadas, lo que quiero son granadas. Respiro y me voy a currar.
A las 20:15 estoy en la tienda. Paso de gatete encabronado y me meto en la trastienda, donde está el tipo que es de todo menos técnico.

- Hola. Ahora no va el teclado ni el wifi.
- Qué raro.
- Rarísimo. Me podéis devolver mis 40 pavos ya?
- Espera, te lo arreglo en un momento.

Pasan 20 minutos y el tio vuelve riendo a carcajadas.

- Sólo hacia falta hacer "clack"
- Ah.
- La próxima vez me llamas, era sólo un "clack"
- Clack y aparezco a tu lado?
- Qué?
- Nada. Ya va todo bien?
- Sí, todo perfecto ya.

Salgo a la tienda, y le digo al chino un "volveré" seguro y confiado.

Tengo el portátil en casa dos días ya. De momento el teclado va (escribo esto en el) y conecta por wifi. También carga bien, al menos ayer.

Hoy ya me está haciendo extraños si muevo un poco el cable...





viernes, 23 de enero de 2015

Consecuencias de joderme la siesta (aka Eon Energía te matará)


Son las 15;30 de un viernes de los que salgo antes, acabo de comer y me pongo saber y ganar para echar una larga y plácida cabezada. A los 2 minutos llaman a la puerta.
Un tipo rubio, apuesto y elegante. Ummmm

- Hola, soy de la compañía de control de eléctricas, tienes que enseñarme tu factura de electricidad - dice, con voz de machote. Me enseña un documento sin foto, escrito a boli, sin plastificar. Lo miro unos segundos hasta que me lo quita.
- Mis facturas son electrónicas, lo siento pero no puedo enseñarle nada.
- Pues la descargas y la imprimes - ordena esa voz tan seductora.
- Perdón?
- Tengo que comprobar 4 cosas de la factura, si no atente a las consecuencias legales que puedes tener

Le miro extrañado y decido que sí, que juego.

- Vale. Voy a ver si la puedo descargar en el Ipad.

10 minutos después de abrir el marca, el mundo deportivo, de leer la noticia de Barcenas y cambiar mi alineación de Comunio le enseño la factura a papel.

- No era electrónica?
- Sí, de papel electrónico, impreso.

Empieza a mirarla y a señalar cosas, yo no le quito ojo.

- Sí, pagas más aquí, aquí porque tiene menos de 75 años y aquí porque no te han cambiado esto.
- Ah! Y qué hago?
Entonces coge el teléfono y dice en voz baja "control - activación a las 15:50 - correcto"
- Puedo pasar para rellenar el parte?
- Claro hombre, pasa.

Desde el momento que cruza la puerta hasta que se va tiene a mi perra Curry encima literalmente.

- Pero yo no quiero dejar de ser cliente de Iberdrola, eh! - es tu última oportunidad de salir, pienso.
- No no, esto es del ministerio.
- Claro, claro.
- Me suena mucho tu cara. Tu estudiaste en la facultad de ingeniería, verdad - dice. Bomba de humo tamaño libro de texto lanzada.
- No, yo estudié en Nueva Orleans, en la Papanate University (leido Papaneite Yuniversiti). Meteorología avanzada de sistemas opacos. - Bomba de humo neutralizada. Mina antipersona lanzada.

Hace una foto a mi factura y empieza a llenar una hoja de alta para una compañía llamada Eon. Este tio es muy tonto.

- Déjame tu DNI para rellenar el formulario de suministro
- De suministro de qué? Si yo quiero seguir con Iberdrola.
- De energia, seguirás con Iberdrola.
- Grande entonces - admiro su capacidad de seguir en el papel. Bravo.
- Puedes imprimirme la factura?
- No creo que un ipad pueda hacer eso - le digo extrañado.
- Seguro que sí - dice esa voz que me está poniendo a cien.
- De todas formas, no tengo impresora - el tio hace un escaneo profundo al comedor buscando entre tantas consolas, dvds y figuras. Seguro que se ha dado cuenta de los 2 ordenadores portátiles que hay en la mesita delante del sofá.

Rellena 3 hojas y busca mi cuenta bancaria en mi factura. Yo siempre pago con tarjeta.

- No tiene el pago domiciliado?
- No.
- Necesitaré tu cuenta.
- Me temo que no va a ser posible - le digo.
- No te van a cobrar nada, es sólo para el ministerio.
- Para el ministerio del miedo? - aquí es cuando cambio de persona buena a no persona.

El tio se queda flipando unos segundos y vuelve a su actitud sobrada.

- Tu me das la cuenta y cuando te llamen le dices que no quiere domiciliarlo.
- Domiciliar el qué?
- El pago con Iberdrola
- Con quíen?
- Así no vamos a seguir adelante - sube un poco el tono.
- Una pena. Yo no doy mi cuenta, mis creencias no me lo permiten - estoy a punto de decirle que sólo se la doy a Paypal, Steam, Ono, Happymobile...
- Si quisiera robar me dedicaría a pegar tirones a las viejas por la calle. Eso de la cuenta es una tontería.
- Ya, todos somos un poco tontos, no? - le digo conciliador.
- Buenos, pues me voy.
- Vale.
- Pero eres consciente de las consecuencias, quien decide sabiendo decide por si mismo.
- Ein? - le digo. Déjalo ya, de verdad.
- Qué pagarás las consecuencias.
- Ah! Sí, todas y cada una.
- Bien, que tengas suerte.
- Que la fuerza te acompañe siempre - le digo antes de cerrar la puerta.

El tio se va confuso, guapo y con babas de perro.

La de gente que caerá con este fulano.

viernes, 19 de septiembre de 2014

The bank robbery



Es miércoles y me presento en el banco a ingresar algo de pasta de la que les debo. Tengo 10 minutos antes de entrar a trabajar pero no hay nadie en ventanilla, así que me quedo tranquilo, seguro que me da tiempo.
Atiende la tipa a la que le toca hablar siempre conmigo, ya le he expuesto todas mis opiniones sobre su banco, algunos de sus familiares y sobre donde debería estar internada. Ya no tenemos nada que decirnos, la magia se ha perdido por completo. Hago el ingreso y cuando me voy a ir se cruza en mi camino a la puerta un tio con traje.
- Hola, creo que no hemos hablado nunca.
- No, la verdad es que no he hablado con un montón de gente.
- Soy el director del banco, he estado estudiando tu situación.
Mi respuesta es un silencio total, asintiendo con la cabeza.
- Me gustaría hablar contigo, puedes pasar al despacho?
- No, no puedo.
- Ah! Cuándo puedes? - pregunta conciliador
- Mañana?
- Perfecto. Cuándo?
- Pronto? - Veo que está empezando a encabronarse. Se recoloca la corbata.
- A las 9?
- Demasiado pronto. A las 9:30?
- Bien! Mañana te espero.
- Espéreme.

Llego a trabajar unos minutos tarde, por todos los otros días que llego pronto. pienso.

Es jueves y me despierto 1 hora antes de lo que debería para hablar con el director del banco. Entre que veo las noticias, me ducho y leo los periódicos online (el marca, siempre me gusta estar al día de si le ha pasado algo a algún jugador del madrid) salgo a las 9:30 de casa. Unos 20 minutos en moto y ahí estoy.

- Hola, quedé con el director hoy a las 10.
- Voy a avisarle, está reunido con otro cliente - dice contenta.

A los cinco minutos sale y me saluda, me hace pasar a su despacho. También entra la presidenta de mi club de fans, imagino que no quiere perderse la conversación.

- Bueno, antes que nada vamos a ver si tenemos todos tus datos correctos...- empieza a preguntarme el teléfono de contacto (que nunca contesto), dirección de email, bla bla bla... - Y ahora donde trabajas?
- En Sellbytel, damos atención a los clientes de un conocido fabricante de electrodomésticos, móviles y cosa así - digo con nulo interés.
- Ajá. Puedes decirme como se escribe?
- Sí, como vender - por - teléfono, en inglés.
- Perfecto - El tio empieza a escribir Shelbiecel, seelbemel, selxtel, shellbemel...Le miro perplejo pero no digo nada, su secuaz tampoco, así que ahora trabajo en concha - se - mel.

Seguimos con los datos unos minutos, la mitad de los que le digo son verdad, la otra mitad falsos.

- Bien, ahora vamos a hablar de tu situación. Llevas algo de retraso en parte de la hipoteca.
- Así es.
- Y los motivos...
- El dinero - le digo.

El director me mira raro y la tipa le echa un cable.

- Tu enfado con nosotros empieza por falta de comunicación, hubo dos meses que te dejamos sin dinero en tu cuenta para pagar la hipoteca y no entendiste el motivo.
- Se podría resumir así, sí.
- Así que te llevaste la nómina a otro banco.
- Correcto. Es lo que pasa cuando tu tienes dinero en una cuenta y el banco decide cambiarlo de cuenta y dejarte sin pasta en esa cuenta.
- Sí, es legal, podemos hacerlo.
- Sí, yo también me puedo llevar la nómina a otro banco. Es legal, no?
- Sí, claro.
- Menos mal - digo.
- El problema es que aquí tenemos muchos clientes y claro, no podemos saber la situación de cada uno. El ordenador central hace las operaciones solo, sí ve que tienes dinero en una cuenta, lo quita para pagar la hipoteca de la otra.
- El ordenador es de Skynet? - pregunto.
- No sabemos la marca - dice el director, un tanto confuso.

El resto de conversación va de poli bueno - poli mejor, diciendo que lo sienten mucho todo. Luego hablamos de mi casa.

- Ahora mismo pagas tu solo la hipoteca, verdad?
- Más o menos
- Pero la vivienda está al 50% con otra personas.
- Claro.
- Habéis pensado en vender?
- El qué?
- La casa.
- Sí, lo pienso todos los días del año. Si consigue un comprador por la pasta que debo mañana firmamos.
El tipo mira el ordenador un rato y por su cara veo que ve lo que yo ya sabía. Es imposible.
- Podemos enviarte a una inmobiliaria y que lo valore.
- Vale, pero no voy a venderlo por menos de lo que debo, eso no tendría mucho sentido - flipa un poco con la respuesta.
- Bueno, puedes venderlo y que quede X dinero pendiente entre los dos, que podéis pagar poco a poco.
- X sería mucho dinero, me temo. Todo lo que usted pueda decir ya lo he pensado y repensado - le digo indiferente.

El hombre sigue con charla y yo miro el reloj de su ordenador. Le dejo hablar un poco hasta que me levanto sin previo aviso.
- Bueno, me tengo que ir a trabajar
- Ah, bien - dice. Parece que no está muy acostumbrado a que le corten.

Mientras pillo mis cosas (casco, bolsa) mi amiga especial del banco se acerca sonriendo.

- Ahora que lo hemos arreglado todo la próxima vez que vengas podemos hablar de tu nómina - dice.
- Hemos arreglado poco, pero tranquila. Tenéis tantas posibilidades de que mi nómina vuelva aquí como yo de que me fichen los Boston Celtics.

La tipa sonríe, asiente con la cabeza. O me ve con pinta de escolta tirador o no ha entendido bien lo qué quería decir.






miércoles, 12 de febrero de 2014

Liberad mi móvil: a true story




En los tiempos que corren uno acaba hasta las huevos de todo tarde o temprano.Te cansas de esperar a que en "the walking dead" muera el chino. Te cansas de que en el Fifa 14 online todos los putos niños de planeta se pillen al Real Madrid y jueguen como Mourinho. Te cansas hasta de comer Ruffles (yo no me he cansado pero algún día me cansaré, estoy seguro)

Cómo no me iba a cansar de Vodafone? Eran muchos años, ya no había pasión, apenas quedaba cariño. Como soy más pobre que Basil, el ratón superdetective y aún no me he cansado de mi móvil, la solución estaba clara. Compañía cutre con internet y liberación de terminal.

La fase uno se completó rápido. Happy movil. Con ese nombre nada puede salir mal.
La fase dos ya es otra historia, que se puede dividir en atractivos episodios:

1.- Preguntar cerca de casa

Es sábado por la tarde y empieza la búsqueda.
Primer intento, un locutorio a unos 400 metros, cerca del horno.

- Hola, quería liberar mi móvil.
- Tu móvil? - dice la única persona que había en el local, un señor árabe recien despertado de un sueño de unas 16 horas.
- Sí, un teléfono móvil. Mio.
- Hoy?
- Cuanto antes! - digo. No puedo evitar meterme en conversaciones absurdas.
- El chico que libera esta tarde. Puedes tu venir luego?
- A qué hora?
- Mañana por la mañana.

Le miro con cara de Dana Scully y el tipo sonrie.

- Claro, esta tarde a las 8 vengo. Hasta mañana!

Segundo intento, detrás del Consum.

- Hola, quería liberar mi móvil.
- Cuál es? - bueno, empezamos bien. Atiende una señora de Colombia, Perú o Azerbayan, soy malo para saber de donde viene la gente.
- Un Samsung Galaxy Note 2.
- Un Samsung galaxia notados?
- Galaxia lejana - digo, muy serio.
- Galaxia lejana - repite, apuntándolo.

Me dice que espere y llama a alguien. Le dice que tiene un galaxia lejana para liberar y el que está al otro lado de la línea contesta algo que no logro descifrar. La señora cuelga.

- Sí, se puede liberar. Son 18 euros, lo dejas hoy y mañana quedamos en el parque que hay ahí detrás (enfrente de mi casa) y te lo doy.
- Pero si es poner un código, no hace falta que deje mi teléfono a nadie. Sólo quiero el código, el resto lo hago yo- respondo.
- Voy a llamar a ver - llama y habla de la galaxia lejana y de un código secreto. Vuelve.
- Nada, se lo tienen que llevar.
- Para qué?
- Para hacerlo
- Hacer el qué?

La mujer se colapsa y decido que ambos hemos tenido bastante.


2.- Un foro de móviles

Una buena opción. Veo como funciona, tu dices que quieres liberar el teléfono y te mandan privados con precios. A los 2 minutos tengo 7 mensajes, todos con tarifas bajas, aunque todos avisan que si mi móvil está actualizado (lo está) hay un 50% de posibilidades que el código no sirva y que no te devuelven la pasta.
Respondo a todos preguntando si eso es verdad, que qué tipo de liberación es esa y me dicen que sí. Escribo en el mismo tema del foro donde pedí precios, diciendo que es versión tal y que quiere un código que funcione al 100%. Me vuelven a mandar 7 mensajes, los mismos con la misma advertencia.



3.- Ir donde ya te liberaron un teléfono antes

Salgo de trabajar y me voy hacia convento, que es una zona donde hay 40 tiendas de liberación de móviles. Aparco la moto y voy a la que tengo más cerca, luego a otra, y a otra. Uno dice que no se puede, otro que tengo que dejar el móvil 2 días y el tercero me dice que sí, por 8 pavos en media hora.
Perfecto.
Como es una buena zona me voy a mi librería favorita, a la tienda de cine de al lado y a mercawoman a comprar merienda. Pasan 29 minutos y ahí estoy.

- No se puede liberar con cable - me dice el señor con barba blanca mientras le da a otro unos 20 iphones 5s precintados.
- Sí, ya lo sé. Ya lo he intentado yo.
- Liberar por código. 20 euros un día.
- Que interés con tener mi móvil un día - le digo
- Dejar móvil, 20 euros y venir mañana.
- Y si me llevo el móvil y mañana vengo a por el código?
- Qué código? - me dice, extrañado.

Salgo de la tienda encabronado y entro en la de al lado, ya puestos.

Más árabes.

- Hola, quiero liberar mi móvil, no se puede con cable y tiene que ser con código. Sólo con código.
- Sí, 6 euros.
- Con código?
- 6 euros.
- Hoy?
- Sí, ahora 6 euros.
- Genial.

Pasan 10 minutos, el tio manipula mi teléfono con destreza. 10 más. Sigue manipulando. A los 30 entran unos colegas suyos que le dicen que quieren protectores de pantalla para sus iphones, el tipo deja mi móvil y se dedica a ponerle los protectores a 3 iphones, durante 15 minutos más.

Cuando llevo casi 50 minutos ahí levanta la cabeza y me dice:

- No se puede liberar con cable, con código mañana 12 euros.
- Qué?
- Mañana 12.
- Qué? - le repito
- Código mañana, tu dejas móvil.
- Dejo también el cable? - le digo. De perdidos al rio.
- Cable?
- Sí, cable. El cable amarillo
- Cable amarillo? - sí, hijo. Algo vas a tener que pagar por putearme así.
- Sí, el cable de ventilación, el amarillo - le digo, muy serio.

Seguimos así un rato, lo tengo unos 15 minutos buscando un cable amarillo que estaba seguro que le había dado.

4.- Alguien que conoces, alguien que crees conocer.

Aviso a mi sobrino por Facebook, en navidad nos dijo que liberaba móviles. Viene a mi trabajo a por el, le digo 10 veces que sólo se puede liberar con código. Se va y vuelve 3 veces, salgo de trabajar y aún no está, pero me lo traerá a casa más tarde. Le digo que vivo a tomar viento y contesta que el viene en bici por aquí un montón de veces. A las 20 llama a la puerta y me dice que no se puede liberar.


5.- La experiencia es la madre de la ciencia ficción

Recuerdo que en el chat del trabajo la gente suele decir que han liberado el teléfono por internet, en una tienda que vende códigos y preguntan si conservan la garantía (la respuesta es no)
Entro en la página, 12.90 pavos. Te mandan el código en un par de horas, no necesitan tener tu teléfono durante 1 día, no se lo tienes que mandar. Pago con Paypal, así la reclamación será mucho más facil. A la hora me llega el código y las instrucciones.

Funciona perfectamente.

Total, que después de casi dos semanas de dar vueltas, de preguntar, de investigar, de desear matar a unas 12 personas, la respuesta estaba en mi propio trabajo.

Moraleja: Mi trabajo sigue apestando.









martes, 28 de enero de 2014

Don't luke back in anger



Dos años antes:

- El trabajo es bastante relajado. De vez en cuando, en los desbordes cogerás algún chat, pero vamos, que lo que tendrás que hacer es controlar que se atiende bien y planificar y dar alguna formación.
- Pero esto puede ser un poco aburrimiento, no? - Dije, 50% para quedar bien, 50% para asegurarme de que el puesto era para esa chorrada.
- Sí, bueno. Ya irás encontrando cosas que hacer si te aburres.
- Y el horario? - sigo preguntando, porque me están haciendo una oferta sin oferta en concreto.
- El que mejor se te adapte.
- Vale...una cosa más antes de irme.
- Dime.
- A quíén tengo que responder? A una de tus coordinadoras?
- A mi directamente. Yo soy quien te asignaré los incentivos.
- Genial. Los incentivos con respecto a qué baremo?
- Ya lo hablaremos...

Salgo del despacho y me voy al otro lado de la nave, dispuesto a aniquilar las opciones que tenía de quedarme en la empresa madre (un 55%, calculaba) y abrazar un puesto de ensueño en la empresa hija.


Ahora:

Un lunes pillo unos 65 chats. Cada primer día de la semana salgo de allí con un único y claro objetivo. Destruir este puto mundo y a los habitantes que lo llenan. No hay aburrimiento, porque en el corto momento que dejas de atender a 4 tarados a la vez, con sus rebotes y sus preguntas, intentas centrarte en los 3 tarados que tienes a la vez, intentando que baje el número a 2 tarados a la vez. No lo consigues.
No planifico ni doy formaciones. Eso duró 2 meses, hasta que un día decidieron que no hacía falta y que pillara "chats y llamadas de vez en cuando" Unos 6 meses después alguien de la empresa madre preguntó porque ya no se daban formaciones.

Bueno, entonces hablarían contigo, no?
Sí, claro.
Mejor que eso es hacer una especie de Operación Triunfo para el desarrollo de la gente, para que crezca en la empresa. Te tenías que apuntar y te daban un tema al azar para que prepararas una presentación y la hicieras delante del jurado.
- Te apuntarás, no? - Me dijo el mismo que me dijo un montón de cosas dos años antes.
- Estoy entre apuntarme a eso y a que un puñado de chimpancés me tiren mierda.

Desde entonces la relación ya no es lo que era.

El horario, seguro que el horario te lo respetaron. El que te mejor se te adapte!

Ahora cada semana entro a una hora, sin ningún tipo de lógica o sentido. Hay semanas que te lo cambian pero no te lo dicen. No te dicen nada jamás. Todo son correos electrónicos, correos que con 4 chats a la vez son un poco dificiles de leer, porque serían 5 cosas diferentes a la vez que tendrías que comprender. Total, que hay días que no se a que hora tengo que ir y llego antes. Cuando eso pasa me bajo a dar una vuelta por el centro, pensando en ratas pequeñas y en monos amaestrados.

No respondo ante ninguna coordinadora, en eso tenía razón. Una cosa es responder y otra obedecer. Sobre los incentivos, como los objetivos que me marcan no son compatibles con pillar chats, no hay. Además, un x % son "subjetivos" y yo no soy mister alegría ni he hecho la pelota en mi vida, no voy a empezar ahora por 20 o 30 pavos.

Durante unos 7-8 meses luché contra el mundo. Me van esas peleas más que a Homer las rosquillas, pero todo tiene un límite si al final no consigues nada o pierdes cosas, dejas de cagarte en todo en voz alta y te limitas a hacer lo que te dicen.

En realidad eso no encabrona, la vida es así.

El problema, la piedra angular de basura suprema es esta, utilizando una metáfora futbolera:

Juegas en un equipo de futbol, te acaban de fichar un grande y en un partido de copa le metes 18 goles a un equipito de aficionados. Ese equipo decide ficharte, no tienen delanteros y les has metido docena y media de todos los colores. Te fichan, estás un mes jugando de delantero y te piden que juegos de centrocampista. Vale, no es lo mio pero me mola. Repartes juego, das goles. A los tres meses te dicen que se ha roto el portero, que te pongas. Bueno, no soy portero pero paro bien. El equipo sigue sin un puto delantero centro, que es lo que eres tu y sin centro organizador. Da igual. Pasan los meses y te dicen que no hay nadie en taquillas, que te pongas a vender entradas. Flipas un poco, pero bueno, ahora tampoco tienen portero y les caen de todas las variedades de humillaciones. Desde taquillas dices que tu eres delantero, por si se han olvidado. Te dicen que te quitan de la taquilla, que la señora de la limpieza se ha pirado y limpias los inodoros. El que te ficho como delantero te ve limpiando letrinas y tu le miras ya indiferente.

Si, yo estoy limpiando meadas, pero honestamente. Ves los partidos y te descojonas, tu con tu ficha de delantero mirando como se meten goles en propia puerta.












jueves, 30 de mayo de 2013

Mecánico(s) de confianza ciega



Es un viernes de los que salgo pronto, hace 2 meses que debería haber pasado la ITV y estoy cerca de tener que frenar como Pedro Picapiedra, así que decido llevar mi moto al mecánico más competente que conozco.
Entro y el chico que me cambió un par de veces la rueda y me arregló la cadena no está, en su lugar hay un señor mayor que recuerda al Geppetto de Disney y un tipo de metro y medio que con una barriga considerablemente gigante.

 - Hola, traía la moto para que me la preparéis para pasar la ITV y de paso cambiar las pastillas de freno y la bujía.
- Sí, para pasar la ITV - dije Geppetto.
- Sí, la ITV - respondo
- Quieres que te ponga un tope?
- Sí, la idea es ir a pasar la ITV con esperanza de poder pasarla.

Me mira y asiente con la cabeza. Es absurdo que una moto con todo piezas originales, que corre tal y como Peugeot la trajo al mundo, tenga que ser capada para pasar la prueba de turno. Cómprate un Ferrari que corre 300 por hora pero para pasar la ITV sólo puede correr 150. Se liaría Panda.

- Si la dejas hoy el martes por la mañana la tienes.
- Perfecto.
- Tengo a este chico aprendiendo, te va a tomar los datos.

El chico es el hombre redondo, me mira y sonríe, con ese tipo de sonrisa con la que un psicópata miraría a algo inocente. Le digo que qué datos necesita y me pide la documentación de la moto.

- Para qué?
- Para apuntarla.
- Para apuntarla para qué?
- Para tenerla.

Como sigue sonriendo y me da igual que la apunten, rebusco en mi bolsa y se la doy.


Es martes y voy a por mi moto. Cuando bajo del autobús me acuerdo que no tengo retrovisor derecho, algún gracioso intentó robarlo y se llevó el espejo y medio hierro. Llego y no está el hombre mayor, sólo el chico aprendiz.

- Hola, vengo a por mi moto pero acabo de acordarme que no tengo retrovisor - señalo al trozo de hierro.
- Ah.
- No sé si pasaré la ITV sin ese espejo.
- No sé - dice, con esa sonrisa pedófila.
- Os comenté que traía la moto para pasar la ITV?
Como respuesta, sigue sonriendo.
- Bueno, la puedo dejar otro día y así me ponéis unos retrovisores nuevos.
- Espera que voy a ver si hay por aquí.

Entra en una zona oscura a la que no me acercaría ni con Batman a mi lado y empieza a rebuscar. Saca unos 20 retrovisores del lado que falta.

- Creo que sería mejor poner dos iguales, ya puesto me da igual pagar los dos.
- Dos iguales?
- Bueno, uno para la izquierda y otro para la derecha.

Parece que le ha gustado el comentario, consigo que sonría un poco más inquietantemente. Le digo que cuando tenga los retrovisores me llame.

Es viernes, voy a por mi moto. Los retrovisores no tienen mala pinta y parece que todo está bien. Me dice que ha puesto los topes, que cuando pase la ITV vuelva y en un día me los quita. Como es pronto me animo a pasar la ITV sin cita previa y en una hora y algo de espera y una visita rápida a una gasolinera para cambiar la bombilla trasera fundida (vuelvo a preguntarme que entenderá este tío cuando alguien le dice la frase "preparar una moto para pasar la ITV") ya me puedo olvidar hasta dentro de un par de años.

Pasa una semana y cuando mi horario vuelve a ser de persona normal voy a que me quiten los topes.
Entro y hay dos chavales. Ni rastro de Geppetto o de Mr. Sonrisa.

- Hola, traje la moto para prepararla para pasar la ITV y quería que me quitarais los topes.
- La trajiste aquí?
- Aquí o a un universo paralelo donde otras personas llevan este taller.

Se quedan como flasheados y uno de ellos sale a buscar al jefe. Geppetto o Big Smile, pienso. No, no es ni uno ni el otro. Es un tipo con mono azul clásico (sucio) que me dice que le deje las llaves y que vuelva mañana.

Es mañana. En el autobús pienso en quién me atenderá. En qué ha pasado con Big Smile, con Geppetto, en quién son esos dos chavales, en si el jefe es el jefe o es el arquitecto.
Llego y hay un niño de unos 12 años con una llave inglesa mirando una moto. Espero a ver si hay un adulto cerca pero en 2 minutos no aparece nadie.

- Hola, vengo a por mi moto. Ayer me dijeron que volviera hoy, había que quitar unos topes.

El niño no dice nada, sale a la calle y vuelve con uno de los chavales que estaban ayer (o eso creo, soy malo recordando caras y dimensiones alternativas) Me dice que ya está, me da las llaves y por un segundo dudo en preguntar quién es quién, a quién o qué me encontraría si volviera mañana. Decido irme con viento fresco (y algo más rápido)

Como si has llegado hasta aquí eres una persona inteligente, monta tu propia explicación. Yo ya tengo un par (sí, ambas bastante inquietantes)