
También en una de esas compras a ciegas, esta vez con casi todas las referencias a su favor, compré hace unos meses tiradas de precio en Amazon las 3 primeras temporadas de The Wire.
Puede que si ves un episodio suelto de la serie te de un poco igual, "está bien rodada pero no pasa nada, es muy lenta", puedes pensar. Error. En "The Wire", cada escena, por mínima que sea, es importante. Es como un gran puzzle en el que al principio ves las piezas y no significan mucho, pero una vez juntas se descubren como una obra maestra.
Los personajes tienen vida propia, desde el genial McNulty, el antiheroe por excelencia maravillosamente intrepretado por Dominic West, hasta su jefe, el aparentemente impasible Cedric Daniels, pasando por los traficantes Stringer Bell y Avon Barksdale y por el imprevisible Omar, todos están trabajados con unos guiones brillantes y con un sentido del ritmo para quitarse el sombrero.
Quien no ha visto "The Wire" se pierde una de las mejores series de todos los tiempos.
Como avance, mi escena favorita de la primera temporada. Mejor que el 99,5 por cien de lo que se estrena en los cines.

