martes, 22 de abril de 2025

20 años después

 


Vale, no ha pasado tanto tiempo. 

Tampoco soy un mosquetero jubilado. 

Ya, nadie entra a leer blogs en 2025.

Para quien lea esto, aquí va un resumen de las mejores jugadas de este tiempo ausente:

- Forcé la quinta amarilla y me tiraron de la empresa. No, no agarré de la camiseta a un compañero mientras iba al baño. Filtré que este blog existía a las personas adecuadas, estas hablaron con los mandos pertinentes y me tiraron por escribir este blog. Despido procedence que meses después una jueza dijo que era improcedente. 

- Luego caí en una empresa parecida a la anterior pero lowcost, al cabo de unos meses los astros se alinearon para que consiguiera trabajo en un sector mucho más decente. De ahí al año pasé a otra empresa del mismo sector donde estuve 4 años, la empresa de la que me fuí me llamó para ofrecerme un puesto mejor y salió mal. Luego fui responsable de proyectos cerca de Mordor, seguramente el mejor trabajo que he tenido nunca (por pasta, compañeros y la empresa en si) pero como ya sabéis no tengo coche (ni carnet) y según el turno había días que salia a las 4 de la mañana de casa (si alguien sigue leyendo esto escribiré un post sobre Renfe en breve) para volver a las 20. Renuncié. Ahora teletrabajo 100% y no hago mucho, resolviendo la formula : pasta x responsabilidad / tiempo de trabajo real : esfuerzo + trato con mis jefes = el trabajo soñado. Eso sí, tengo la sensación que esto no puede durar mucho..

- Ya no vivo en la misma casa, ni en el mismo pueblo, ni con la misma persona (ni con los mismos animales)

Diréis, "has mejorado un huevo". Sí, bastante. Entonces diréis "ya no tienes nada que escribir en este muro de las lamentaciones". Que va, sí tengo. Sigo haciendo entrevistas de trabajo (aunque mi trabajo actual está muy bien, teoricamente es estable pero me aburro muy intesamente) a otro nivel pero bastante absurdas y me siguen pasando cosas que ya querría Larry David. 

Bueno, aquí acaba esta entrada Dumiana (de Dummie, no de Dumas) Si alguien lee esto prometo sobre la tumba de David Lynch que habrá más!



martes, 17 de enero de 2017

Actos de venganza




Ya hace bastantes meses que Banner tiene controlado a Hulk, he conseguido pasar del 95% de las cagadas cotidianas y obedezco casi al dedillo todas las ordenes contradictorias que recibo (unas 20 al día). Estoy a unas horas de pillar 10 días de vacaciones (sí, el 18 de enero, ya he dicho que sigo muy bien ordenes contradictorias) cuando recibo un email en el que me dicen que no puedo tener vacaciones en Agosto, que modifique mi petición porque directamente no la van a considerar. De todas las vacaciones, sólo pido 15 días en Agosto, el resto me las dan a dedo (no, no soy un apasionado del Ski de enero en las montañas de Benetusser). No libro un puto festivo local desde hace 3 años, cuando al resto de la gente se los ofrecen. Da igual. Dame mis dos semanas en Agosto. Pero no.
Pido una excedencia entonces. Excedencia para ciertas psicópatas debe ser como decirles "lee un libro" o "te has despeinado". A mis espaldas se suceden las reuniones. Todo un poco extraño, en mis 12 años de coordinador he gestionado unas 200 excedencias y no me han supuesto más trauma que hacer una fotocopia (200). Pido mis vacaciones, solicitando semanas clave sólo para fastidiar. Hulk sonríe esperanzado. El día transcurre normal, hasta que un 10 minutos de irme me llaman al despacho. No me llama el jefe, me llama el actual coordinador de teles.

 - Vamos a reestructurar el chat.
 - Grande.
 - Hemos decidido que te vamos a quitar y pasarte a atender llamadas de Audio/Video.
 - Me parece perfecto.

 Para cualquiera que me conozca, odio el puto chat. No puedo hacer 3 cosas a la vez, llamadme hombre. Coger llamadas es el paraiso, puedes estar 20 minutos hablando con una vieja sobre los botoncitos de su mando a distancia. Cualquiera que haya escuchado una de mis llamadas sabe que las manejo como me da la real gana.

 - Y los turnos?
 - Pasas a los de la gama, así que te los haré yo.
 - Vale. Puedes hacer que en 8 horas y media de trabajo tenga algo más que 10 minutos de pausa? Porque llevo más de 3 años así.
 - Cómo?
 - Así.
 - Sí, lo miro.
 - Genial.

 Me pregunta si necesitaré formación, y le miro como si no tuviera ni idea de que llevo 4 años atendiendo chat de teles, entre otros muchas otras mierdas.
  - No, da igual.
  - Vale. Que sepas que yo no tengo nada en contra tuya.
 - Yo sólo estoy en contra de la estupidez - digo, jovial.

 Salimos del despacho, se lo comunico a mis compañeros y me voy de vacaciones.

 Veamos. Mis puntuaciones de chat son altísimas, hay una cosa que se llama "objetivos" y que en esta empresa sólo los ven cuando no los cumplen. Automáticamente pierden mis 200 dieces al mes. Adíos. Para siempre.
 Dos, Si te ofende que pida una excedencia (???) no intentes hacerme el mal quitándome del chat. Eso es todo lo contrario, me estas premiando. Me voy a tocar mis partes a dos manos.
 Tres. Madurad. Tenéis más de 30 años.


 Mi Hulk ya grita las mil y una cosas que la parte de mi cerebro que concibe el mal (un 79%) empieza a planear, pero Banner sólo ve cosas positivas. A ver cual gana.



Pd: Que tu propio jefe se cague de miedo con la sola idea de tener que reunirse contigo le da a uno una sensación de poder igual que la que deben sentir los power rangers cuando pegan (o hacen como que pegan) a monstruos de cartonpiedra.




martes, 12 de abril de 2016

La soledad del superviviente de fondo, a survival zombie story part.1



Todo empieza almorzando en McDonalds, el bus a Xixona sale de la estación Joaquín Sorolla y parece el único sitio en el que hay sillas en el exterior. Hace un día pésimo (demasiado sol) así que llevo dos capas de ropa en la mano, el parte del tiempo en Xixona augura una noche fría. Aunque ya he comido un sandwich en casa soy incapaz de negarme, Pelirrojas y patatas fritas, mi kriptonita.
El bus llega a su hora y nos subimos, con nosotros viene gran parte de la organización del evento, así que veo a los zombies que luego me van a perseguir haciendo vida normal y todos parecen grandes personas. Las dos horas de viaje pasan rápido, al llegar al pueblo dejamos nuestras cosas junto con las de la organización y nos invitan a salir de allí,
Nos encontramos con un par de miembros de nuestro equipo que han venido por su cuenta y vamos a comer a un bar cercano, en el que no tienen ni patatas bravas ni tortilla de patata. La cosa empieza a ponerse inquietante demasiado pronto. Al terminar los 1500 que vamos a participar estamos ya reunidos, Sí, en Xixona caben 1500 personas, pero no somos esa cantidad de gente. Mi equipo se llama así, si no lo conocéis, abrid otra pestaña de vuestro navegador y poned "1500 equipo de supervivencia zombie" en Facebook, haceos fans y volver a esta ventana de vuestro navegador. Los 1500 molan mucho y lo saben.
Vamos a dar la vuelta de reconocimiento al pueblo. Es la muerte. Hay unas 15 escaleras diferentes, cuestas en las que desde bajo no ves donde acaban, puentes perfectos para no llegar al otro lado. Parte del equipo apunta en su plano sitios importantes, yo prefiero confiar ciegamente en mi perfecto sentido de la orientación, más que nada porque he prestado mi boli. Al rato volvemos al check point para que nuestra CEO celebre su cumpleaños siendo atacada por 4 soldados y 5 zombies. Ya os dije que los 1500 molan.
La gente va registrándose en el checking y aunque van a buen ritmo parecemos menos que en Bicorp, algo que parece confirmarse en la escena inicial aunque el sitio es 5 veces más grande que la plaza inicial anterior, Debemos ser más o menos los mismos que entonces, pero el pueblo es 4 veces más grande. Pasamos la escena inicial con las típicas estampidas de gente que huye antes que termine y nos reunimos en una zona alejada. Parte del equipo quiere ir por las afueras que no aparecen en el plano que la organización nos ha dado, mientras que yo quiero meterme en el pueblo, así que nos dividimos en dos equipos (en realidad en tres, ya 3 de los nuestros van por libre y se han ido a intentar subir al castillo hace rato)
Nuestro primer asalto al pueblo es imposible, dos zombies hacen guardia en la entrada y hay 5 o 6 chavales intentándolo sin mucho éxito. En el juego hay dos tipos de zombies, los que van en las hordas, que van en grupos numerosos y que no corren y los Z, que corren y te persiguen como si te quisieran abrazar muy fuerte. Aquí hay 2 Zs y cuando estamos cerca de pasar llega una furgoneta de la organización y deja a otro, que como está fresco nos hace pegar tres carreras para entrar en calor.
Por la radio el resto de 1500 nos dicen que tiremos por una rampa que tenemos cerca, que habíamos descartado porque no llevaba a ningún sitio, un jugador local les ha dicho que hay un cambio medio transitable, medio cabra de monte que te lleva arriba del todo. Hay pocas cosas que le gusten más a un 1500 que irse al monte. Allá vamos. La subida no tiene mucha dificultad técnica, es un camino bastante fácil pero al llegar arriba la barra que marca la vida de mis pulmones está al mínimo, la de las piernas en rojo. Y acabamos de empezar. Arriba burlamos a un Z y nos espera el jefe de los pastores zombie, que nos explica como están las cosas. Le preguntamos, responde y luego hace un aparte con los 1500 (ahí habían unas 70 personas cuando llegamos)
Además de sobrevivir, la gracia está en tomarte el survival como si hubiera pasado de verdad, hablar con los personajes y seguir las pistas. El equipo se vuelve a dividir para bajar. Nosotros decidimos ir al mercado, aunque la gente que nos vamos encontrando nos dicen que tenemos que ir a la biblioteca y al cine, por ese orden. Seguimos con el plan del mercado, lo tenemos a poca distancia y la biblioteca está a tomar viento.
Llegamos en modo sigilo, hay otro pastor de zombies en la puerta que tras hablar un rato con nosotros nos dice que no nos abre, que antes tenemos que ir a donde ha sido la escena inicial y hablar con la jefa del ejercito. Insistimos un poco, se encabrona y abre la puerta, de la que sale un zombie que nos persigue hasta la rampa de acceso. Al huir perdemos a un miembro del equipo, que muere de forma tan heroica que pensamos que se había roto algo. Por radio nos dice que en el checking hay vacunas y que es posible que resucite, que ya se reunirá con nosotros.
En las escena inicial hay un montón de gente y otros tantos Zs, es un parque con 2 entradas diferentes pero descartamos la principal porque está más lleva que la otra. Entre árboles y piedras gigantes llevamos a donde está la tipa, que en ese momento habla con un grupo.
"Sólo voy a hablar con grupos de 5 personas máximo, si sois más os achucho a estos zombies que tengo por aquí". Dice algo así, porque cuando acaba la frase yo estoy ya a 10 metros de distancia, al lado de un arbol. Acaba con el grupo y nos acercamos, también se acercan 20 personas más, así que la tipa nos achucha al zombie. Uno de los nuestros hace un gesto que le honra y le dice a la chica que nosotros nos alejamos, yo le miro con odio pero como estamos con iluminación muy limitada no se entera. Nos alejamos y cuando la chica va a acabar con el grupo más gente se acerca, lo que provoca que un zombie amague un ataque. Antes de que el grupo con el que estaba vuelva a ella me acerco como quien no quiere la cosa y ya formo parte de ese grupo, así que me cuña la prueba.
Le digo al resto de mi equipo que ya tengo la prueba superada y que les espero fuera, flipan un poco.
Espero durante 5 minutos hasta que veo acercarse a 2 Zs y anuncio por el walkie que me voy a la siguiente prueba en solitario, que les espero por el mercado.
Dos carreras y una escalera infinita después estoy a dos calles del mercado, es imposible acercarse. Dos chica se piensas si se la juegan o no, avanzan muy despacio y en las distancia veo que los dos Zs que hay van a por ellas, con lo que arranco a correr por el otro lado, mirando en todo momento a las chicas y en ninguno al suelo, con lo que me como tres escalones que no debería estar en mi camino. Me pego un buen viaje en la rodilla derecha pero me levanto sin pensarlo mucho y cojeando llego a la rampa de acceso al mercado, donde vienen hacía mi 10 chavales y un zombie calvo que corre a lo loco. Calculo que con la cojera que llevo me pillará a los 10 segundos, así que me tiro a la entrada de un patio profundo donde hay un rincón de oscuridad y veo pasar a los chavales y al zombie cerca de ellos, si me ha visto ha decidido pasar de mi.
En mi pequeño rincón oscuro me levanto el pantalón de chandal y me toco la rodilla, no veo nada pero me he metido suficientes ostias jugando a futbol como pasa saber que tengo los dedos llenos de sangre. "Es el momento de abandonar, mala suerte" pienso. Espero 5 minutos y el dolor empieza a suavizarse un poco, salgo y nada más asomar la cabeza un zombie me ve. Es el momento de mi muerte épica, pero mis piernas deciden ir hacia el otro lado y como ellas lo han decidido así, hacen que el dolor de la rodilla sea tolerable. El zombie se da la vuelta y yo lo sigo a cierta distancia, mientras 4 abuelos del pueblo miran mi jugada y me dicen que no con la cabeza. Cuando el zombie pasa por la rampa del mercado arranco y llego a la puerta, si hay alguien dentro haciendo la prueba estoy muerto, porque el zombie me sigue por detrás. El tipo de la puerta hace un poco de control de zombie y le manda a pastar. Flipa un poco viendo que voy solo, le digo que nunca me han ido los grupos y hablamos un rato, le informo que ya he hablado con la tipa del ejercito, le cuento un poco la historia (los 1500 somos observadores de la ONU y permanecemos neutrales, con lo que los dos bandos de la historia nos dejan hacer sus pruebas) y me da el visto bueno para la prueba. Tengo que entrar en el mercado y encontrar un trozo de pollo que está en el suelo.

- Sólo eso? Dale por hecho - le digo
- Dentro no hay luz y hay un zombie muy peligroso.
- Ese pollo es muy importante para ti?

Parece que lo es, así que me meto en la oscuridad del mercado, que me recibe con un gruñido nada amistoso. No se ve nada, pero por intuición el pollo debe estar en el centro del mercado, así que me muevo a cámara lenta. Me doy cuenta que mis Adidas Garnett hacen un ruido como de pato ahogado al moverme y que cago en todo en ruso, pero ya poco puedo hacer. Llego a un cubo, rezo porque allí esté el pollo y está, veo la silueta del zombie a un par de metros de distancia, sus gruñidos reclaman amor. Pienso en el camino de vuelta, si echo a correr ya o si vuelvo como he venido, pero mi rodilla decide. Chiquito de la calzada meets the walking dead. Salgo airoso.
El pastor de la puerta me mira orgulloso, volvemos a hablar un rato y me recomienda que vaya al cine. Le digo que si la peli que ponen es española no cuente conmigo. Un grupo espera, así que voy a la rampa de salida, donde una Z viene de cara persiguiendo a unas chicas. Otra vez en la puerta del mercado, el pastor hace su control zombie y me deja un poco de espacio para salir por patas.

El cine está a unos 30 metros del mercado, pero por aquí es imposible llegar, es donde está el checking, de donde sale la gente que ha muerto y es zombie, además de que hay 4 Zs.
Decido irme tres calle más arriba y me encuentro en una parte del pueblo totalmente vacía, ni supervivientes, ni zombies ni gatos. De todas formas ando despacio, mirando cada calle antes de cruzar, hasta que llego a una bar, donde hay un tipo con cuatro copas de más en la puerta.

- Tu estás vivo?
- Por el momento - respondo - Por ahí se va al cine?
- Vas al revés, chaval -dice partiéndose de risa.
- El otro camino no es una opción. Así que...por ahí se va al cine?
- Sí, tienes que bajar 2 escaleras y a la izquierda - ya no se rie, igual mi tono ha sido demasiado amenazante. Sonrío para compensarlo un poco y le doy las gracias. Hay una fuente enfrente, aprovecho para beber un poco (al beber me doy cuenta de la sed que tengo) y limpiarme la herida de la pierna, que tampoco tiene tan mala pinta. Al reemprender mi camino veo que un tipo con un sombrero de vaquero llega al bar y lo reciben con una canción nazi. Pienso por un segundo si esto es otra prueba, pero si lo es la dejo pasar. Me encuentro con el grupo de 3 de los 1500 que van por libre, compartimos información y volvemos a separarnos (confirmamos que los walkies no van, llevan como yo mandando mensajes que nadie recibe toda la noche) Por este otro camino llego a unos 50 metros del cine, donde unos 100 chavales están intentando acercarse a la puerta sin éxito. Me uno a ellos y a las seis carreras seguidas de un lado para otro decido plantearlo de otra forma.
Descanso un rato en unas escaleras cercanas y cuando veo que un grupo sale del cine decido que es el momento. Salgo corriendo a la puerta esquivando a 2 Zs por el camino y allí me espera otra pastora de zombie y un zombie a cuatro patas a punto de echar a correr. Hablo un rato con ella y me deja pasar, me pone con un grupo que está esperando en un rincón, hay otro grupo dentro. Nos explica que tenemos que entrar en el cine, donde está la zombie más peligrosa que hayamos visto nunca y que tenemos que traerle dos palos de luz gastados y dejar otros dos que nos va a dar. Intento pactar una táctica con el grupo con el que voy, pero son más de tirar p'alante. Entramos y la zombie está bajo de la pantalla, es un cine antiguo con unas 10 filas de butacas y parece que sin paso por los lados, los palos que queremos están en el medio. Todo se vuelve muy loco. La zombie se levanta, algunos se van a las butacas de la izquierda, otros a los de la derecha y yo me quedo parado en el centro, el plan es que persiga a uno de estos e ir a por los palos tranquilamente, pero no, viene hacia mi. Me voy a la izquierda y salto de una fila de butacas a otra, la rodilla manda saludos a mi cerebro y los que están al otro lado pillan los palos, lo que me salva la vida porque va a por ellos. El de lleva los palos ha salido, sólo tengo que salir y prueba superada, pero la zombie está en la puerta no muy contenta. Una chica que sigue dentro entra en modo pánico y tira para delante a lo bestia, la zombie se la come mientras el resto conseguimos salir. Rezó una oración y prometo llamar a su familia.
Salgo corriendo del cine, unas 30 personas me preguntan como he pasado la prueba y les explico de qué va, a cambio me dicen que la siguiente prueba es la más jodida, en la pista de skate. En nuestra ronda de reconocimiento hemos encontrado de cutreparque con una farola caída y un ladrillo, llamar pista de skate a eso es como llamarme a mi Brad Pitt, pero seguro que soy el Brad de alguien, así que allá que voy.
A mitad camino, tras 2 carreras más consigo contactar con mi equipo por walkie, me dicen que esa no es la pista de skate, que tengo que pasar el puente. Genial. El puente trampa. Lio a unos chavales que me encuentro por el camino para ir para allá, dejando unos metros de distancia entre ellos y yo por si vienen de frente y hay que correr hacia el otro lado. Llevamos al skate sin mucho contratiempo, pero aquello además de lleno de gente está inaccesible. Demasiado zombie. Una chica me dice que hay otra prueba cerca, la del colegio, y que es fácil. Por qué no?
Cerca con la rodilla sangrando y sin zombies a la vista es algo bastante complicado, ese caminito hace que me acuerde de lo que me duele la pierna, pero si voy a morir que sea en la prueba más dificil, pienso para seguir tirando. Supero la prueba del colegio uniéndome a un grupo numeroso y no haciendo mucho ruido. Cerca de la pista de skate me encuentro con 4 tipos que parecen bastante profesionales y me uno a ellos, hablamos con una chica que dice que por detrás se puede subir, por la montaña. Llegamos y les deseo toda la suerte del mundo, me dicen que ellos me ayudan a subir pero en mi estado mejor no, la reencarnación en cabra montesa la tengo para dentro de 3 vidas.
Nos despedimos y de vuelta a la entrada a la prueba decido que es hora de morir y que voy a ir en línea recta. Kamikaze mode ON. Llego ya corriendo, los chavales flipan cuando paso por su lado, hago un quiebro a un zombie y llego donde está un militar que explica la prueba. Hace 3 grupos, los que están al final son mis nuevos mejores amigos, mi nuevo grupo. Me miran un poco raro pero el trozo del pulmón que me queda sólo me permite hablar con gestos. Hay que decidir uno de cada grupo para que haga la prueba, yo digo como puedo que cualquiera menos yo, va un tipo bastante en forma y a los 10 minutos vuelve victorioso. Cuando me voy a ir con la prueba superada llegan los 4 que se han tirado al monte y alucinan cuando me ven, les digo que ha sido todo muy facil.
Sólo me queda la prueba de la biblioteca, por lo que dice la gente no es muy dificil pero estoy al límite de mis fuerzas, encuentro a unos quinceañeros que van para allá, uno de ellos habitante de Xixona.

- Necesitamos llegar a la biblioteca por el camino menos transitado y más seguro, da igual lo que tardemos.
- Yo soy de aquí, te puedes fiar de mi.
- Confiaba hasta que has dicho esa frase - paranoia, the destroyer.
- De verdad.
- Ya, ya - le miro con cara de sospecha.


To be continued....



















viernes, 23 de octubre de 2015

Arreglar un portatil, the papanate edition


Ya hacía casi un mes que mi portátil cargaba raro. Empezó fallando cuando el cable estaba un lado, luego dejó de cargar si apuntaba al norte. Acabó cargando sólo cuando lo ponía en vertical, hasta que llegó el día en el que cargó durante unas horas exclusivamente cuando estabas delante haciendo el pino. Esa misma noche dejó de cargar para siempre.

Ante el dilema moral de arreglarlo o comprar otro, la batalla terminó cuando miré mi cuenta bancaria. No, con esto no me van a dar un Macbook Air. Ni me van a dejar entrar en la tienda Apple. Así que empecé a buscar dónde arreglar mi humilde Asus.
Internet es un sitio muy guay en el que soy capaz de encontrar casi cualquier película, disco o libro. Pero os reto a todos a que busquéis un sitio donde arreglar el conector de un portátil en Benetusser City o en las poblaciones cercanas. Todo son páginas que arreglan todo. Da igual que busques arreglar un portátil que un autobot (un transformer bueno) Los resultados son los mismos.
Esto no me daba muy buenas sensaciones, así que decidí echar mano de una famosa app para móviles de compra venta entre usuarios.

Bien, aquí había resultados concretos. Una tienda de móviles por convento. Dos particulares. Mensajes para todos.
La tienda de convento me dice que 25 pavos, pero que tendría que decirles el modelo. Se lo digo y me dicen que este modelo son 40 pavos. Uno de los particulares me dice que 20 pavos. El otro que 25, pero que tengo que llevar el portátil a un restaurante y dejarlo allí, que es donde el lo recogerá. Al final me decido por convento, después de la experiencia de liberar mi antiguo móvil sólo tengo ganas de llevar cosas por esa zona para que me las arreglen.

Salgo de trabajar y me planto en la tienda. Hay un tipo oriental con la cara de ese gato famoso que parece que siempre está encabronado. Allá voy.

- Hola, he hablado con vosotros por un ordenador portátil que tengo para arreglar. Tiene jodido el conector de carga.
- Portátil? - dice gatete enfadado.
- Ordenador, sí.
- Conector?
- Así es - digo, con alto nivel de tranquilidad.
- Vale.

Entra un abuelo en la tienda y el tipo decide atenderle. Luego entra otro chino con el que se pone a hablar en su idioma, una señora que busca una funda para un teléfono de la guerra civil y un chaval que trae un iphone para arreglarle la pantalla. Yo sigo de pie con mi casco, mirando a gatete enfadado como si no me estuviera ignorando hasta que sale un marroquí de la trastienda y se acerca a mi:

- Hola, traes el ordenador?
- Claro. Eres quien lo va a arreglar?
- Sí, pido la pieza y al acabar la semana lo tienes.
- Vale.

El técnico se va y vuelvo a estar con el chino, que me hace rellenar un parte de reparación.

- En 24 horas te llamo - dice gatete enfadado.
- Para qué?
- Para avisarte que reparado.
- Genial - pienso en que es lunes y que las semanas duran 7 veces 24 horas.


Es viernes y nadie me ha llamado, así que al salir de trabajar voy a ver que pasa. Sí, no puedo evitar meterme en ese tipo de piscinas.

- Hola, quería saber si mi ordenador está reparado.
- Ordenador? - dice angry cat.
- Portátil - empiezo a pensar en la escena de "Top Secret" sobre artículos de coña.
- Espera - se va y vuelve con el técnico.

Sigo la conversación con el.
- Hemos pedido la pieza, pero he desmontado el ordenador y el conector va soldado a la placa.
- El conector forma parte de la placa, no?
- En este ordenador sí.
- Ah,vale.
- En tres días más lo tienes.
- Días hábiles - digo. De perdidos al river.
- Normales.
- Ah, entiendo.


Tres días hábiles normales después vuelvo.

- Hola, venía a por mi ordenador - le digo a gagate encabronado.
- Orde...
- Portátil, sí. Con pantalla y teclado - decido saltarme esa pantalla, llamadme maleducado.
- Sí, ya está. Ha soldado el conector a la placa. Todo bien.
- Genial.

Pago y al llegar a casa lo conecto a la toma de corriente. Carga. Lo hace durante 3 horas y pasado ese tiempo deja de cargar. Ya no carga más, en ninguna posición. Me cago en china en 6 idiomas diferentes y juro venganza.

Es el día siguiente, por la mañana antes de entrar a currar. Misma tienda.

- Hola, mi ordenador ha cargado durante 3 horas. Ya no carga más.
- Portátil? - dice gatete. Levanto el ordenador con mi mando derecha y lo balanceo en el aire.

Sale "el técnico".

- Esto no carga - me mira extrañado, como si no hubiera visto mi portatil en su vida.
- Déjamelo y vuelve a última hora.
- Vale.

Vuelvo y me dice que ha soldado cobre al enchufe y que ya no me dará problemas nunca más. Llego a casa y carga. La pantalla de Windows me pregunta que como quiero iniciar, así que intento seleccionar con las teclas de las flechitas. Nada. Conecto un teclado por USB y selecciono. Abro un archivo de word para confirmar que sólo funcionan las teclas 6-7-h-j-n y espacio. Intento mirar por internet si es un problema de software pero no va la conexión por wifi.
Miro en mi móvil cuanto me costaría bombardear China. Más que un Macbook que no puedo pagar. Mierda.

Es martes, son las 9:45 y en convento hay mercadito, así que tengo que dejar la moto lejos de la tienda. Cuando llego está cerrada. Una señora intenta venderme 3 calzoncillos por 10 pavos. Granadas, lo que quiero son granadas. Respiro y me voy a currar.
A las 20:15 estoy en la tienda. Paso de gatete encabronado y me meto en la trastienda, donde está el tipo que es de todo menos técnico.

- Hola. Ahora no va el teclado ni el wifi.
- Qué raro.
- Rarísimo. Me podéis devolver mis 40 pavos ya?
- Espera, te lo arreglo en un momento.

Pasan 20 minutos y el tio vuelve riendo a carcajadas.

- Sólo hacia falta hacer "clack"
- Ah.
- La próxima vez me llamas, era sólo un "clack"
- Clack y aparezco a tu lado?
- Qué?
- Nada. Ya va todo bien?
- Sí, todo perfecto ya.

Salgo a la tienda, y le digo al chino un "volveré" seguro y confiado.

Tengo el portátil en casa dos días ya. De momento el teclado va (escribo esto en el) y conecta por wifi. También carga bien, al menos ayer.

Hoy ya me está haciendo extraños si muevo un poco el cable...





viernes, 23 de enero de 2015

Consecuencias de joderme la siesta (aka Eon Energía te matará)


Son las 15;30 de un viernes de los que salgo antes, acabo de comer y me pongo saber y ganar para echar una larga y plácida cabezada. A los 2 minutos llaman a la puerta.
Un tipo rubio, apuesto y elegante. Ummmm

- Hola, soy de la compañía de control de eléctricas, tienes que enseñarme tu factura de electricidad - dice, con voz de machote. Me enseña un documento sin foto, escrito a boli, sin plastificar. Lo miro unos segundos hasta que me lo quita.
- Mis facturas son electrónicas, lo siento pero no puedo enseñarle nada.
- Pues la descargas y la imprimes - ordena esa voz tan seductora.
- Perdón?
- Tengo que comprobar 4 cosas de la factura, si no atente a las consecuencias legales que puedes tener

Le miro extrañado y decido que sí, que juego.

- Vale. Voy a ver si la puedo descargar en el Ipad.

10 minutos después de abrir el marca, el mundo deportivo, de leer la noticia de Barcenas y cambiar mi alineación de Comunio le enseño la factura a papel.

- No era electrónica?
- Sí, de papel electrónico, impreso.

Empieza a mirarla y a señalar cosas, yo no le quito ojo.

- Sí, pagas más aquí, aquí porque tiene menos de 75 años y aquí porque no te han cambiado esto.
- Ah! Y qué hago?
Entonces coge el teléfono y dice en voz baja "control - activación a las 15:50 - correcto"
- Puedo pasar para rellenar el parte?
- Claro hombre, pasa.

Desde el momento que cruza la puerta hasta que se va tiene a mi perra Curry encima literalmente.

- Pero yo no quiero dejar de ser cliente de Iberdrola, eh! - es tu última oportunidad de salir, pienso.
- No no, esto es del ministerio.
- Claro, claro.
- Me suena mucho tu cara. Tu estudiaste en la facultad de ingeniería, verdad - dice. Bomba de humo tamaño libro de texto lanzada.
- No, yo estudié en Nueva Orleans, en la Papanate University (leido Papaneite Yuniversiti). Meteorología avanzada de sistemas opacos. - Bomba de humo neutralizada. Mina antipersona lanzada.

Hace una foto a mi factura y empieza a llenar una hoja de alta para una compañía llamada Eon. Este tio es muy tonto.

- Déjame tu DNI para rellenar el formulario de suministro
- De suministro de qué? Si yo quiero seguir con Iberdrola.
- De energia, seguirás con Iberdrola.
- Grande entonces - admiro su capacidad de seguir en el papel. Bravo.
- Puedes imprimirme la factura?
- No creo que un ipad pueda hacer eso - le digo extrañado.
- Seguro que sí - dice esa voz que me está poniendo a cien.
- De todas formas, no tengo impresora - el tio hace un escaneo profundo al comedor buscando entre tantas consolas, dvds y figuras. Seguro que se ha dado cuenta de los 2 ordenadores portátiles que hay en la mesita delante del sofá.

Rellena 3 hojas y busca mi cuenta bancaria en mi factura. Yo siempre pago con tarjeta.

- No tiene el pago domiciliado?
- No.
- Necesitaré tu cuenta.
- Me temo que no va a ser posible - le digo.
- No te van a cobrar nada, es sólo para el ministerio.
- Para el ministerio del miedo? - aquí es cuando cambio de persona buena a no persona.

El tio se queda flipando unos segundos y vuelve a su actitud sobrada.

- Tu me das la cuenta y cuando te llamen le dices que no quiere domiciliarlo.
- Domiciliar el qué?
- El pago con Iberdrola
- Con quíen?
- Así no vamos a seguir adelante - sube un poco el tono.
- Una pena. Yo no doy mi cuenta, mis creencias no me lo permiten - estoy a punto de decirle que sólo se la doy a Paypal, Steam, Ono, Happymobile...
- Si quisiera robar me dedicaría a pegar tirones a las viejas por la calle. Eso de la cuenta es una tontería.
- Ya, todos somos un poco tontos, no? - le digo conciliador.
- Buenos, pues me voy.
- Vale.
- Pero eres consciente de las consecuencias, quien decide sabiendo decide por si mismo.
- Ein? - le digo. Déjalo ya, de verdad.
- Qué pagarás las consecuencias.
- Ah! Sí, todas y cada una.
- Bien, que tengas suerte.
- Que la fuerza te acompañe siempre - le digo antes de cerrar la puerta.

El tio se va confuso, guapo y con babas de perro.

La de gente que caerá con este fulano.

viernes, 19 de septiembre de 2014

The bank robbery



Es miércoles y me presento en el banco a ingresar algo de pasta de la que les debo. Tengo 10 minutos antes de entrar a trabajar pero no hay nadie en ventanilla, así que me quedo tranquilo, seguro que me da tiempo.
Atiende la tipa a la que le toca hablar siempre conmigo, ya le he expuesto todas mis opiniones sobre su banco, algunos de sus familiares y sobre donde debería estar internada. Ya no tenemos nada que decirnos, la magia se ha perdido por completo. Hago el ingreso y cuando me voy a ir se cruza en mi camino a la puerta un tio con traje.
- Hola, creo que no hemos hablado nunca.
- No, la verdad es que no he hablado con un montón de gente.
- Soy el director del banco, he estado estudiando tu situación.
Mi respuesta es un silencio total, asintiendo con la cabeza.
- Me gustaría hablar contigo, puedes pasar al despacho?
- No, no puedo.
- Ah! Cuándo puedes? - pregunta conciliador
- Mañana?
- Perfecto. Cuándo?
- Pronto? - Veo que está empezando a encabronarse. Se recoloca la corbata.
- A las 9?
- Demasiado pronto. A las 9:30?
- Bien! Mañana te espero.
- Espéreme.

Llego a trabajar unos minutos tarde, por todos los otros días que llego pronto. pienso.

Es jueves y me despierto 1 hora antes de lo que debería para hablar con el director del banco. Entre que veo las noticias, me ducho y leo los periódicos online (el marca, siempre me gusta estar al día de si le ha pasado algo a algún jugador del madrid) salgo a las 9:30 de casa. Unos 20 minutos en moto y ahí estoy.

- Hola, quedé con el director hoy a las 10.
- Voy a avisarle, está reunido con otro cliente - dice contenta.

A los cinco minutos sale y me saluda, me hace pasar a su despacho. También entra la presidenta de mi club de fans, imagino que no quiere perderse la conversación.

- Bueno, antes que nada vamos a ver si tenemos todos tus datos correctos...- empieza a preguntarme el teléfono de contacto (que nunca contesto), dirección de email, bla bla bla... - Vamos a hablar de tu situación. Llevas algo de retraso en parte de la hipoteca.
- Así es.
- Y los motivos...
- El dinero - le digo.

El director me mira raro y la tipa le echa un cable.

- Tu enfado con nosotros empieza por falta de comunicación, hubo dos meses que te dejamos sin dinero en tu cuenta para pagar la hipoteca y no entendiste el motivo.
- Se podría resumir así, sí.
- Así que te llevaste la nómina a otro banco.
- Correcto. Es lo que pasa cuando tu tienes dinero en una cuenta y el banco decide cambiarlo de cuenta y dejarte sin pasta en esa cuenta.
- Sí, es legal, podemos hacerlo.
- Sí, yo también me puedo llevar la nómina a otro banco. Es legal, no?
- Sí, claro.
- Menos mal - digo.
- El problema es que aquí tenemos muchos clientes y claro, no podemos saber la situación de cada uno. El ordenador central hace las operaciones solo, sí ve que tienes dinero en una cuenta, lo quita para pagar la hipoteca de la otra.
- El ordenador es de Skynet? - pregunto.
- No sabemos la marca - dice el director, un tanto confuso.

El resto de conversación va de poli bueno - poli mejor, diciendo que lo sienten mucho todo. Luego hablamos de mi casa.

- Ahora mismo pagas tu solo la hipoteca, verdad?
- Más o menos
- Pero la vivienda está al 50% con otra personas.
- Claro.
- Habéis pensado en vender?
- El qué?
- La casa.
- Sí, lo pienso todos los días del año. Si consigue un comprador por la pasta que debo mañana firmamos.
El tipo mira el ordenador un rato y por su cara veo que ve lo que yo ya sabía. Es imposible.
- Podemos enviarte a una inmobiliaria y que lo valore.
- Vale, pero no voy a venderlo por menos de lo que debo, eso no tendría mucho sentido - flipa un poco con la respuesta.
- Bueno, puedes venderlo y que quede X dinero pendiente entre los dos, que podéis pagar poco a poco.
- X sería mucho dinero, me temo. Todo lo que usted pueda decir ya lo he pensado y repensado - le digo indiferente.

El hombre sigue con charla y yo miro el reloj de su ordenador. Le dejo hablar un poco hasta que me levanto sin previo aviso.
- Bueno, me tengo que ir a trabajar
- Ah, bien - dice. Parece que no está muy acostumbrado a que le corten.

Mientras pillo mis cosas (casco, bolsa) mi amiga especial del banco se acerca sonriendo.

- Ahora que lo hemos arreglado todo la próxima vez que vengas podemos hablar de tu nómina - dice.
- Hemos arreglado poco, pero tranquila. Tenéis tantas posibilidades de que mi nómina vuelva aquí como yo de que me fichen los Boston Celtics.

La tipa sonríe, asiente con la cabeza. O me ve con pinta de escolta tirador o no ha entendido bien lo qué quería decir.






miércoles, 12 de febrero de 2014

Liberad mi móvil: a true story




En los tiempos que corren uno acaba hasta las huevos de todo tarde o temprano.Te cansas de esperar a que en "the walking dead" muera el chino. Te cansas de que en el Fifa 14 online todos los putos niños de planeta se pillen al Real Madrid y jueguen como Mourinho. Te cansas hasta de comer Ruffles (yo no me he cansado pero algún día me cansaré, estoy seguro)

Cómo no me iba a cansar de Vodafone? Eran muchos años, ya no había pasión, apenas quedaba cariño. Como soy más pobre que Basil, el ratón superdetective y aún no me he cansado de mi móvil, la solución estaba clara. Compañía cutre con internet y liberación de terminal.

La fase uno se completó rápido. Happy movil. Con ese nombre nada puede salir mal.
La fase dos ya es otra historia, que se puede dividir en atractivos episodios:

1.- Preguntar cerca de casa

Es sábado por la tarde y empieza la búsqueda.
Primer intento, un locutorio a unos 400 metros, cerca del horno.

- Hola, quería liberar mi móvil.
- Tu móvil? - dice la única persona que había en el local, un señor árabe recien despertado de un sueño de unas 16 horas.
- Sí, un teléfono móvil. Mio.
- Hoy?
- Cuanto antes! - digo. No puedo evitar meterme en conversaciones absurdas.
- El chico que libera esta tarde. Puedes tu venir luego?
- A qué hora?
- Mañana por la mañana.

Le miro con cara de Dana Scully y el tipo sonrie.

- Claro, esta tarde a las 8 vengo. Hasta mañana!

Segundo intento, detrás del Consum.

- Hola, quería liberar mi móvil.
- Cuál es? - bueno, empezamos bien. Atiende una señora de Colombia, Perú o Azerbayan, soy malo para saber de donde viene la gente.
- Un Samsung Galaxy Note 2.
- Un Samsung galaxia notados?
- Galaxia lejana - digo, muy serio.
- Galaxia lejana - repite, apuntándolo.

Me dice que espere y llama a alguien. Le dice que tiene un galaxia lejana para liberar y el que está al otro lado de la línea contesta algo que no logro descifrar. La señora cuelga.

- Sí, se puede liberar. Son 18 euros, lo dejas hoy y mañana quedamos en el parque que hay ahí detrás (enfrente de mi casa) y te lo doy.
- Pero si es poner un código, no hace falta que deje mi teléfono a nadie. Sólo quiero el código, el resto lo hago yo- respondo.
- Voy a llamar a ver - llama y habla de la galaxia lejana y de un código secreto. Vuelve.
- Nada, se lo tienen que llevar.
- Para qué?
- Para hacerlo
- Hacer el qué?

La mujer se colapsa y decido que ambos hemos tenido bastante.


2.- Un foro de móviles

Una buena opción. Veo como funciona, tu dices que quieres liberar el teléfono y te mandan privados con precios. A los 2 minutos tengo 7 mensajes, todos con tarifas bajas, aunque todos avisan que si mi móvil está actualizado (lo está) hay un 50% de posibilidades que el código no sirva y que no te devuelven la pasta.
Respondo a todos preguntando si eso es verdad, que qué tipo de liberación es esa y me dicen que sí. Escribo en el mismo tema del foro donde pedí precios, diciendo que es versión tal y que quiere un código que funcione al 100%. Me vuelven a mandar 7 mensajes, los mismos con la misma advertencia.



3.- Ir donde ya te liberaron un teléfono antes

Salgo de trabajar y me voy hacia convento, que es una zona donde hay 40 tiendas de liberación de móviles. Aparco la moto y voy a la que tengo más cerca, luego a otra, y a otra. Uno dice que no se puede, otro que tengo que dejar el móvil 2 días y el tercero me dice que sí, por 8 pavos en media hora.
Perfecto.
Como es una buena zona me voy a mi librería favorita, a la tienda de cine de al lado y a mercawoman a comprar merienda. Pasan 29 minutos y ahí estoy.

- No se puede liberar con cable - me dice el señor con barba blanca mientras le da a otro unos 20 iphones 5s precintados.
- Sí, ya lo sé. Ya lo he intentado yo.
- Liberar por código. 20 euros un día.
- Que interés con tener mi móvil un día - le digo
- Dejar móvil, 20 euros y venir mañana.
- Y si me llevo el móvil y mañana vengo a por el código?
- Qué código? - me dice, extrañado.

Salgo de la tienda encabronado y entro en la de al lado, ya puestos.

Más árabes.

- Hola, quiero liberar mi móvil, no se puede con cable y tiene que ser con código. Sólo con código.
- Sí, 6 euros.
- Con código?
- 6 euros.
- Hoy?
- Sí, ahora 6 euros.
- Genial.

Pasan 10 minutos, el tio manipula mi teléfono con destreza. 10 más. Sigue manipulando. A los 30 entran unos colegas suyos que le dicen que quieren protectores de pantalla para sus iphones, el tipo deja mi móvil y se dedica a ponerle los protectores a 3 iphones, durante 15 minutos más.

Cuando llevo casi 50 minutos ahí levanta la cabeza y me dice:

- No se puede liberar con cable, con código mañana 12 euros.
- Qué?
- Mañana 12.
- Qué? - le repito
- Código mañana, tu dejas móvil.
- Dejo también el cable? - le digo. De perdidos al rio.
- Cable?
- Sí, cable. El cable amarillo
- Cable amarillo? - sí, hijo. Algo vas a tener que pagar por putearme así.
- Sí, el cable de ventilación, el amarillo - le digo, muy serio.

Seguimos así un rato, lo tengo unos 15 minutos buscando un cable amarillo que estaba seguro que le había dado.

4.- Alguien que conoces, alguien que crees conocer.

Aviso a mi sobrino por Facebook, en navidad nos dijo que liberaba móviles. Viene a mi trabajo a por el, le digo 10 veces que sólo se puede liberar con código. Se va y vuelve 3 veces, salgo de trabajar y aún no está, pero me lo traerá a casa más tarde. Le digo que vivo a tomar viento y contesta que el viene en bici por aquí un montón de veces. A las 20 llama a la puerta y me dice que no se puede liberar.


5.- La experiencia es la madre de la ciencia ficción

Recuerdo que en el chat del trabajo la gente suele decir que han liberado el teléfono por internet, en una tienda que vende códigos y preguntan si conservan la garantía (la respuesta es no)
Entro en la página, 12.90 pavos. Te mandan el código en un par de horas, no necesitan tener tu teléfono durante 1 día, no se lo tienes que mandar. Pago con Paypal, así la reclamación será mucho más facil. A la hora me llega el código y las instrucciones.

Funciona perfectamente.

Total, que después de casi dos semanas de dar vueltas, de preguntar, de investigar, de desear matar a unas 12 personas, la respuesta estaba en mi propio trabajo.

Moraleja: Mi trabajo sigue apestando.









martes, 28 de enero de 2014

Don't luke back in anger



Dos años antes:

- El trabajo es bastante relajado. De vez en cuando, en los desbordes cogerás algún chat, pero vamos, que lo que tendrás que hacer es controlar que se atiende bien y planificar y dar alguna formación.
- Pero esto puede ser un poco aburrimiento, no? - Dije, 50% para quedar bien, 50% para asegurarme de que el puesto era para esa chorrada.
- Sí, bueno. Ya irás encontrando cosas que hacer si te aburres.
- Y el horario? - sigo preguntando, porque me están haciendo una oferta sin oferta en concreto.
- El que mejor se te adapte.
- Vale...una cosa más antes de irme.
- Dime.
- A quíén tengo que responder? A una de tus coordinadoras?
- A mi directamente. Yo soy quien te asignaré los incentivos.
- Genial. Los incentivos con respecto a qué baremo?
- Ya lo hablaremos...

Salgo del despacho y me voy al otro lado de la nave, dispuesto a aniquilar las opciones que tenía de quedarme en la empresa madre (un 55%, calculaba) y abrazar un puesto de ensueño en la empresa hija.


Ahora:

Un lunes pillo unos 65 chats. Cada primer día de la semana salgo de allí con un único y claro objetivo. Destruir este puto mundo y a los habitantes que lo llenan. No hay aburrimiento, porque en el corto momento que dejas de atender a 4 tarados a la vez, con sus rebotes y sus preguntas, intentas centrarte en los 3 tarados que tienes a la vez, intentando que baje el número a 2 tarados a la vez. No lo consigues.
No planifico ni doy formaciones. Eso duró 2 meses, hasta que un día decidieron que no hacía falta y que pillara "chats y llamadas de vez en cuando" Unos 6 meses después alguien de la empresa madre preguntó porque ya no se daban formaciones.

Bueno, entonces hablarían contigo, no?
Sí, claro.
Mejor que eso es hacer una especie de Operación Triunfo para el desarrollo de la gente, para que crezca en la empresa. Te tenías que apuntar y te daban un tema al azar para que prepararas una presentación y la hicieras delante del jurado.
- Te apuntarás, no? - Me dijo el mismo que me dijo un montón de cosas dos años antes.
- Estoy entre apuntarme a eso y a que un puñado de chimpancés me tiren mierda.

Desde entonces la relación ya no es lo que era.

El horario, seguro que el horario te lo respetaron. El que te mejor se te adapte!

Ahora cada semana entro a una hora, sin ningún tipo de lógica o sentido. Hay semanas que te lo cambian pero no te lo dicen. No te dicen nada jamás. Todo son correos electrónicos, correos que con 4 chats a la vez son un poco dificiles de leer, porque serían 5 cosas diferentes a la vez que tendrías que comprender. Total, que hay días que no se a que hora tengo que ir y llego antes. Cuando eso pasa me bajo a dar una vuelta por el centro, pensando en ratas pequeñas y en monos amaestrados.

No respondo ante ninguna coordinadora, en eso tenía razón. Una cosa es responder y otra obedecer. Sobre los incentivos, como los objetivos que me marcan no son compatibles con pillar chats, no hay. Además, un x % son "subjetivos" y yo no soy mister alegría ni he hecho la pelota en mi vida, no voy a empezar ahora por 20 o 30 pavos.

Durante unos 7-8 meses luché contra el mundo. Me van esas peleas más que a Homer las rosquillas, pero todo tiene un límite si al final no consigues nada o pierdes cosas, dejas de cagarte en todo en voz alta y te limitas a hacer lo que te dicen.

En realidad eso no encabrona, la vida es así.

El problema, la piedra angular de basura suprema es esta, utilizando una metáfora futbolera:

Juegas en un equipo de futbol, te acaban de fichar un grande y en un partido de copa le metes 18 goles a un equipito de aficionados. Ese equipo decide ficharte, no tienen delanteros y les has metido docena y media de todos los colores. Te fichan, estás un mes jugando de delantero y te piden que juegos de centrocampista. Vale, no es lo mio pero me mola. Repartes juego, das goles. A los tres meses te dicen que se ha roto el portero, que te pongas. Bueno, no soy portero pero paro bien. El equipo sigue sin un puto delantero centro, que es lo que eres tu y sin centro organizador. Da igual. Pasan los meses y te dicen que no hay nadie en taquillas, que te pongas a vender entradas. Flipas un poco, pero bueno, ahora tampoco tienen portero y les caen de todas las variedades de humillaciones. Desde taquillas dices que tu eres delantero, por si se han olvidado. Te dicen que te quitan de la taquilla, que la señora de la limpieza se ha pirado y limpias los inodoros. El que te ficho como delantero te ve limpiando letrinas y tu le miras ya indiferente.

Si, yo estoy limpiando meadas, pero honestamente. Ves los partidos y te descojonas, tu con tu ficha de delantero mirando como se meten goles en propia puerta.












jueves, 30 de mayo de 2013

Mecánico(s) de confianza ciega



Es un viernes de los que salgo pronto, hace 2 meses que debería haber pasado la ITV y estoy cerca de tener que frenar como Pedro Picapiedra, así que decido llevar mi moto al mecánico más competente que conozco.
Entro y el chico que me cambió un par de veces la rueda y me arregló la cadena no está, en su lugar hay un señor mayor que recuerda al Geppetto de Disney y un tipo de metro y medio que con una barriga considerablemente gigante.

 - Hola, traía la moto para que me la preparéis para pasar la ITV y de paso cambiar las pastillas de freno y la bujía.
- Sí, para pasar la ITV - dije Geppetto.
- Sí, la ITV - respondo
- Quieres que te ponga un tope?
- Sí, la idea es ir a pasar la ITV con esperanza de poder pasarla.

Me mira y asiente con la cabeza. Es absurdo que una moto con todo piezas originales, que corre tal y como Peugeot la trajo al mundo, tenga que ser capada para pasar la prueba de turno. Cómprate un Ferrari que corre 300 por hora pero para pasar la ITV sólo puede correr 150. Se liaría Panda.

- Si la dejas hoy el martes por la mañana la tienes.
- Perfecto.
- Tengo a este chico aprendiendo, te va a tomar los datos.

El chico es el hombre redondo, me mira y sonríe, con ese tipo de sonrisa con la que un psicópata miraría a algo inocente. Le digo que qué datos necesita y me pide la documentación de la moto.

- Para qué?
- Para apuntarla.
- Para apuntarla para qué?
- Para tenerla.

Como sigue sonriendo y me da igual que la apunten, rebusco en mi bolsa y se la doy.


Es martes y voy a por mi moto. Cuando bajo del autobús me acuerdo que no tengo retrovisor derecho, algún gracioso intentó robarlo y se llevó el espejo y medio hierro. Llego y no está el hombre mayor, sólo el chico aprendiz.

- Hola, vengo a por mi moto pero acabo de acordarme que no tengo retrovisor - señalo al trozo de hierro.
- Ah.
- No sé si pasaré la ITV sin ese espejo.
- No sé - dice, con esa sonrisa pedófila.
- Os comenté que traía la moto para pasar la ITV?
Como respuesta, sigue sonriendo.
- Bueno, la puedo dejar otro día y así me ponéis unos retrovisores nuevos.
- Espera que voy a ver si hay por aquí.

Entra en una zona oscura a la que no me acercaría ni con Batman a mi lado y empieza a rebuscar. Saca unos 20 retrovisores del lado que falta.

- Creo que sería mejor poner dos iguales, ya puesto me da igual pagar los dos.
- Dos iguales?
- Bueno, uno para la izquierda y otro para la derecha.

Parece que le ha gustado el comentario, consigo que sonría un poco más inquietantemente. Le digo que cuando tenga los retrovisores me llame.

Es viernes, voy a por mi moto. Los retrovisores no tienen mala pinta y parece que todo está bien. Me dice que ha puesto los topes, que cuando pase la ITV vuelva y en un día me los quita. Como es pronto me animo a pasar la ITV sin cita previa y en una hora y algo de espera y una visita rápida a una gasolinera para cambiar la bombilla trasera fundida (vuelvo a preguntarme que entenderá este tío cuando alguien le dice la frase "preparar una moto para pasar la ITV") ya me puedo olvidar hasta dentro de un par de años.

Pasa una semana y cuando mi horario vuelve a ser de persona normal voy a que me quiten los topes.
Entro y hay dos chavales. Ni rastro de Geppetto o de Mr. Sonrisa.

- Hola, traje la moto para prepararla para pasar la ITV y quería que me quitarais los topes.
- La trajiste aquí?
- Aquí o a un universo paralelo donde otras personas llevan este taller.

Se quedan como flasheados y uno de ellos sale a buscar al jefe. Geppetto o Big Smile, pienso. No, no es ni uno ni el otro. Es un tipo con mono azul clásico (sucio) que me dice que le deje las llaves y que vuelva mañana.

Es mañana. En el autobús pienso en quién me atenderá. En qué ha pasado con Big Smile, con Geppetto, en quién son esos dos chavales, en si el jefe es el jefe o es el arquitecto.
Llego y hay un niño de unos 12 años con una llave inglesa mirando una moto. Espero a ver si hay un adulto cerca pero en 2 minutos no aparece nadie.

- Hola, vengo a por mi moto. Ayer me dijeron que volviera hoy, había que quitar unos topes.

El niño no dice nada, sale a la calle y vuelve con uno de los chavales que estaban ayer (o eso creo, soy malo recordando caras y dimensiones alternativas) Me dice que ya está, me da las llaves y por un segundo dudo en preguntar quién es quién, a quién o qué me encontraría si volviera mañana. Decido irme con viento fresco (y algo más rápido)

Como si has llegado hasta aquí eres una persona inteligente, monta tu propia explicación. Yo ya tengo un par (sí, ambas bastante inquietantes)











sábado, 23 de marzo de 2013

En tiempo real




The following takes place between 12:30 pm and 14:00 pm

Anteriormente en mi querido trabajo:

- Llego a las 9:22 y me hago un Nespresso.
- Me conecto a las 9:30 y ya entra un chat.
- A las 9:45 abro el correo y veo que me van a dar una formación, la misma que yo mismo  tuve que dar de mis actuales compañeros hace un par de años.
- Intento por skype que quien lo ha planificado entre en razón. Intento fallido.

Me presento en la sala de reuniones-trainings-sueño a las 12:30. Están dando otra formación diferente a la mía, por lo que dudo si quedarme o ir a preguntar.
Me dicen que espere en mi puesto que aún no han acabado, que ya me avisarán.
A las 12:40 voy y ya están todos los que tienen que estar menos yo. Debería haber esperado a que me avisaran.
Me siento y repaso el plan. Pasarme la hora y media callado como una tumba vacía. Facil.

La chica que da la formación empieza a explicar cosas obvias y yo me imagino como era la mona de pascua en sus días de gloría. La gente para animar pregunta cosas evidentes y el ambiente de feedback es fluido y positivo. Hasta que alguien pregunta algo inesperado.

- Y que quieren decir las siglas NPS?
- Pues no lo sé.

La formación es sobre unas encuestas de satisfacción que tenemos que hacer todos, 20 al mes. Va de llamar a clientes para preguntar como ha ido la reparación, si están contentos, si el técnico era guapo...
Parece que a nadie le gusta llamar y como los dos del chat somos las personas más admiradas de antro, han decidido que nosotros también tenemos que hacerlas.
"Si con 4 chats a la vez podemos coger una llamada, no van a poder llamar?"
El día anterior mientras estaba comiendo, sin molestar a nadie, una tipa con el encanto de unas zapatillas de los chinos ya me lo dijo.
"Pues vosotros 2 también tenéis que hacerlo. No os vais a librar"
De las 8 o 9 respuestas que mi cerebro había preparado al final no salió ninguna. Uno no pelea con una rata si no quiere. Me levanté, me fui a por mi Ipad y seguí comiendo escuchando sonidos agradables.

Volviendo al tiempo real, la persona que te da la formación no sabe que significan las siglas de la formación. Se tiran 10 minutos divagando sobre el tema hasta que no puedo soportarlo más y digo que es la N, que es la P y que es la S. Las siglas están en inglés, así que pese a que todos asienten como si lo entendieran apostaría mis incentivos a que el 90% se ha quedado igual. Me prometo a mi mismo preguntarle a alguno de los asistentes dentro de 2 semanas que es NPS.
La cosa sigue y la formadora empieza a inventarse cosas. Ante algo que no sabemos tienes dos opciones, decir que no tienes ni idea y que el tipo callado te vuelva a dejar en evidencia o jugarte triples como si fueras Ray Allen.
En cuarenta minutos ha cambiado un par de procedimientos de la empresa que nos contrata, se ha cargado encuestas que tienen que hacer otras personas y ha inventado nuevas formas de realizar nuestro trabajo. Se acaba la ronda de dudas y como sobra tiempo nos pregunta si todos hemos hecho encuestas antes. Todos me miran a mi.
- Sí, estuve todo un verano haciendo a diario lo que ahora la gente tiene que hacer un mes, además de mandar un informe con las respuestas negativas en inglés, con 4 páginas de power point. Luego ese informe se lo mandaba al director de la empresa quien me mandaba sus preguntas en inglés y que daba el visto bueno para que enviara ese informe a Corea. Todos los días. Además, yo era quien creaba las encuestas, traducía las preguntas y las subía al sistema.

Me parece bien que des oportunidad a que la gente de formaciones si le hace ilusión. Pero:

1.- Alguien que hace encuestas no está capacitado para dar una formación sobre eso, porque pueden salir preguntas que seguramente no tenga ni idea de contestar. Es como si yo supiera escribir y diera clases para gente obligada a escribir.
2.- Tienes que respetar un poco a la gente que tienes trabajando. No metas a Lebron James a clases de como machacar el aro impartidas por Corbalán.
3.- Tienes que respetar un poco más a la gente que tienes trabajando y te está salvando el culo. Si los dos tíos del chat atienden el doble de lo que deberían, consiguiendo resultados que ni soñabas y además te pillan llamadas, no les metas en más mierdas.

Veremos que será lo siguiente, mi apuesta personal es que cuando tengamos tres chats y una llamada, pillemos la escoba y barramos en un radio de 2 metros. Y mejor hacerlo todo bien, a ver si no cobramos incentivos.

Ya os podéis imaginar por donde les metería los incentivos, en monedas de 50 centimos.









viernes, 18 de enero de 2013

En modo Berserker



Que conste en el necronomicón que escribo esta entrada con la sangre calentita, casi hirviendo. Dentro de unas horas seguiré pensando lo mismo, en lugar de decir puta ignorante diría pobre retrasada, pero los conceptos y la esencia es la misma.

Uno intenta mantener un perfil bajo. Que hay que atender cuatro chats a la vez? Se hace. Que esos cuatro tienen que irse contentos, mientras tu pillas a otros cuatro? Se van contentos. Que aun así tienes que soportar que cada cierto tiempo venga alguien y te dice que atiendas una llamada con tus cuatro chats en marcha? Se atiende. Pero claro, todo tiene un límite.

Si todo esto lo hicieras en un sitio donde a todos se les exigiera lo mismo, pensarías "joder, que explotados estamos". Si lo haces mientras el resto del mundo sólo atiende una llamada detrás de otra, dedicándole toda su pachorra y serenidad, ya empiezas a mosquearte. Si esos mismos se dedican a decir que que bien viven los dos pringados del chat (los dos y medio, si contamos a alguien contratado para atender a grandes cuentas que lo que menos hace es atender a grandes cuentas y lo que más hace es limpiar la mierda de alguien que cobra bastante más) porque no tienen que atender llamadas ya empiezas a verlos como ratas.
Lo gracioso es que esas mismas personas de vez en cuanto contestan emails de los clientes y analizando sus respuestas y las valoraciones de los clientes que han hecho las preguntas, llegas a la siguiente conclusión:

1. No saben leer.
2. No saben escribir, no sueñes con que sepan redactar con algo de sentido.
3. Acentos? Comas? Superman?
4. Me preguntan como arreglar una tele? Le respondo que no pueden pilotar un avión.


Lo último ha sido que estos personajes han elegido unos representantes, que teóricamente son la cara de los trabajadores frente a la empresa. Un chimpancé con un sombrero y un ornitorrinco cojo me representarían mejor. El único consuelo es que esas reuniones deben ser épicas. Hambre vs ganas de comer.

Si todo esto ya te dan ganas de despertarte para llegar a tan idílico lugar, hay un aliciente más.
Se llama, "interpreto el convenio como me sale del mismísimo"
Eres un baboso, le dices cosas bonitas a un hipopótamo con el pelo teñido, a una tipa que parece un caballo y sonríes ante cualquier estupidez sin gracia?
Felicidades, tienes el convenio rosa. Puedes irte a comer mientras tienes a dos clientes con los que has iniciado una conversación esperando, dedicar el 70% de tu jornada a hacer tu página web (que por supuesto, no tiene nada que ver con la empresa) y hacer llamadas a todas las personas que conoces.
Rechazas las insinuaciones de una "superiora" y pasas de seguirle la tontería?
Lo sentimos, tienes el convenio marrón. Respira un día mal, equivócate en cualquier tontería y te amonestamos.
Y luego está el convenio negro. Las páginas se escriben sobre la marcha. No entran chat aunque tu estes conectado? Te amonesto por no haberte preocupado en averiguar que pasa.

4 coordinadoras para 40 personas y el que está en el chat se tiene que preocupar en averiguar que pasa.

El lunes será otra semana y todo seguirá igual. La Gremling seguirá quejándose a grito pelado de que los clientes le hablan mal y en sus pausas llamará a otros servicios de atención al cliente para llamar incompetentes a los agentes que le atienden. La palurda seguirá contestando que un avión de papel no tiene conexión internet cuando en realidad le están preguntando como conectar unos altavoces a su tele. La psicópata seguirá cerrando consulta poniendo que ya ha informado por teléfono al cliente y a los 10 minutos el mismo cliente entrará en el chat diciendo que lleva casi una semana esperando que le llamen.







sábado, 24 de noviembre de 2012

Cerebro dividido o el arte del dos por uno



A todas las personas que dicen que los hombres no pueden hacer dos cosas a la vez, siento demostrarles que se equivocan. Podemos. Conozco al menos a tres tíos (si yo mismo me cuento como uno ya que creo que me conozco bastante bien) que lo hacen a diario.
Podemos hacer hasta tres cosas. Atender una llamada a la vez que tres-cuatro chats mientras nos cagamos en quien da por hecho que podemos hacerlo.
Si todo esto tiene cierta complicación, aun falta un sutil toque final. Hay que dar un buen servicio a todos, que al cliente no le parezca que si está teniendo suerte le estás prestando un 25% de tu atención.
Sí, es pan comido. Por eso, para alcanzar el nivel jefe maestro, debemos sumar el handicap de sólo poder abrir una ficha de cliente cada vez, así es habitual que nos encontremos con esta situación:
1 cliente al teléfono te pregunta por una reparación pendiente
2 un chat te dice que quiere saber cual es el servicio técnico más cercano
3 segundo cliente al chat que dice su teléfono no consigue conectar al GPS
4 tercer cliente al chat, su nevera, de la que no sabe el modelo, no enfría

Esto suele acabar en las siguientes respuestas:

1 le dices que su televisor no tiene GPS, esa tecnología no tendría ningún sentido aplicada a una tele.
2 necesitamos saber el modelo de su nevera...ha intentado desenchufarla unos minutos?
3 su reparación sigue pendiente
4 necesitamos saber para que producto necesita asistencia técnica

Sí, podemos hacer rematadamente mal tres cosas a la vez.

Estamos en España en 2012. Entierras en un hueco muy profundo tu sentido común e intentas que todo te de un poco igual. Y funciona durante un rato, hasta el momento en el que recibes un email en el que te dicen que tu calidad en la atención ha bajado mucho y te dan 2 o 3 puntos en los que mejorar.
"No tendrán tiempo para contestar" debe pensar el autor/a de tan genial canto a la majadería humana.
Entonces, el sentido común saca un brazo de su tumba (visualizar el poster de "evil dead" en vuestras mentes) y sin darte cuenta ha contestado a ese email utilizando toda la educación que le queda, teniendo en cuenta que se pasa 9 horas al día enterrado y 7 durmiendo.

El resto de correos cruzados se salda con una conclusión: "Sí, somos conscientes que es imposible hacer tantas cosas a la vez de forma correcta. Por eso tenéis que mejorar y volver al nivel de antes, cuando hacíais una sola cosa muy bien"

Abrazo a mi sentido común y lo veo marcharse, cabizbajo, portando una pala a modo de fusil de asalto. Le grito que le sigo queriendo y que iré a desenterrarle a la misma hora que todos los días, pero en ese momento parece que no quiere escucharme.

Lo peor es que sacamos unos resultados geniales, así que una de dos, o los clientes están tan puteaos que con que les entiendas un poco, empatices e intentes darles una solución ya se sienten bien atendidos (aunque llames a sus televisor "teléfono" 4 veces durante la conversación)  o es que somos tan tan buenos que estoy exagerando. Si es la segunda opción, calculo que podremos soportar este ritmo por lo menos un par de meses, hasta que alguno de los tres salte por la venta, compre una escopeta de caza a algún vendedor yankie por ebay o simplemente lleguemos al punto en el que todo nos de igual.















domingo, 22 de abril de 2012

Oh my chat





No llegó a acabarse mi contrato. En el callcenter quedó un puesto libre y me lo ofrecieron de forma sutil. Ante la perspectiva casi segura de quedarme sin trabajo en breve era esto o esperar a que mi jefe decidiera si le molaba o si me odiaba. Dije que sí. 

Vale, no he olvidado aquel día en el que cogí mi última llamada y teléfono en mano juré que nunca más volvería a trabajar atendiendo a clientes cabreados. Pero tengo un piso que pagar, un gato que alimentar y todavía no tengo la constancia suficiente para acabar la mejor novela de los últimos 20 años. Además, la idea de dejar de hacer todo eso que mi jefe no sabía que hacía pudo más que cualquier otro pensamiento.

Me quedaba apenas un mes y medio de trabajo cuando fui a hablar con mi jefa.

- Si quiero irme antes que se acabe mi contrato a quien tengo que avisar?
- A mi. 
- Quiero irme antes que se acabe mi contrato.

Le dio la risa. Le expliqué la situación y le pareció bien, tampoco es seguidora de nuestro director en facebook. Nos tiramos un rato más riéndonos de la cara que pondría cuando se entere y luego le envió un mail explicando la situación. 
Al final me pidieron que me quedara hasta fin de mes (unos 25 días) para acabar un proyecto importante que tenía en marcha. Hablé con mi futuro jefe y aunque no le hacía gracia no quería entrar en conflicto con la empresa que paga a su empresa.

Fueron los 25 días que menos he trabajado en toda mi vida, que se pueden desglosar en los siguientes pasos:

1.- EL PROYECTO IMPORTANTE: Un día dije que tener el manual de procedimientos de una empresa tan importante a papel era bastante ridículo. Se me ocurrió que podíamos hacerlo tipo blog o wikipedia y me puse a ello. Al director cada día le gustaba más la idea, tanto que a los 4 meses era suya y la estaba vendiendo a todo el mundo como uno de sus grandes logros futuros. Después de pelear con los de IT, de probar aquí y allí, ya tenía preparado el donde y el como, sólo faltaba darle formato y subir información. Cuando lo presenté ya era todo planeado y ejecutado por otras personas, cuando el único que había trabajado en eso era yo. Ese día decidí pasar de ser el tonto a hacerme el tonto. Meses después el gran proyecto está parado, muerto y enterrado.

2.- HIPNOSIS: También decidí tomármelo todo como el protagonista de "trabajo basura". Me reía cuando me encontraba con cosas que meses antes me agobiaban y no intentaba solucionar problemas que por mi sueldo no me correspondía. Hasta un día me puse enfermo (!!!)

3.- SPAM: Puse a algunos remitentes que siempre está pidiendo informes extraños como "correo basura"en mi outlook. Pase de recibir 30 mails al día a recibir 2. 

4.- 2x1: El jefe, en un arrebato pasional, dijo que no iba a contratar un sustituto para hacer mi trabajo. No. Iba a contratar al sustituto y a un becario. Dos personas para hacer algo que no sabes lo que es. 

Pasaron los días y me fui al otro lado del pasillo. Ahora cobro menos, no tengo tickets restaurante y los viernes no me voy al mediodía. Entre otras cosas atiendo el servicio del chat de la empresa, algo que acojona el primer día pero que al segundo ya lo tienes mas o menos controlado. Tengo dos o tres responsabilidades más, pero nada que ver con todo lo que hacía antes. 

Todavía no han encontrado a los dos sustitutos. Cuando me cruzo con mi exjefe por los pasillos, con mi camiseta, mi barba de 4 días y mis Converse Weapon siempre le saludo con una sonrisa sincera y amistosa.

De momento la vida es más tranquila, he visto la película en siete versiones diferentes y conozco a todos los personajes. 

Y lo más importante, duermo una hora más.










miércoles, 4 de enero de 2012

Un año después


Como haría un mal guionista o un pseudoescritor vago, lanzo una elipsis temporal bastante descarada y con poco sentido. De paso aprovecho para volver a la narración en tiempo real y dejar a los cuatro o cinco gatos fieles al blog mi promesa de que actualizaré más a menudo (si es que alguno sigue por aquí)
Aquí va un resumen de todo lo que ha pasado desde la última actualización.

- Tuve un accidente de moto: Una señora que no sabía que hay que pararse antes de entrar en una rotonda. El resultado, 3 semanas andando como House, moto nueva (la misma que tenía, versión 2, de segunda mano) un par de quemaduras en la muñeca derecha, un Ipad con nulas secuelas (una manchita que solo se aprecia con fondo negro) y la cabeza ni mejor ni peor que estaba.
- Me hicieron un contrato temporal en mi empresa: Cuando se me acabo el que tenía por ETT me ofrecieron quedarme cobrando un poco más (trabajando más no, porque creo que materialmente es imposible)
- Mi novia y yo lo dejamos: Diferencias irreconciliables. Se llevo a Pixu, una tele y un trozo de mi corazón. Ahora vivo en mi casa, con mi hermano como compañero de piso y una hipoteca problema, con pocas opciones de vender y ninguna de librarnos de tener que perder dinero.
- En mi empresa decidieron recortar un 30% de la plantilla: Bastante pasta para los que eran indefinidos. Para mi, una fecha de fin de contrato.
- Conocí a Lucia: Podría rellenar almacenes de cuadernos en blanco escribiendo sobre ella. Pero sonaría cursi y ñoño y eso sería fatal para el tono irónico del blog. Mi soulmate amoregambe superchiquitina.

Así que ya es hoy, a menos de dos meses que se acabe mi contrato de trabajo. Pese a que se han cargado a un montón de gente, nadie me ha informado que no voy a seguir, algo bastante normal aunque escaso de tacto. En estos meses he hecho de todo. Resolver incidencias, escuchas, informes de calidad, encuestas de satisfacción, informes de productividad, control de tiempos...
Lo gracioso del caso es que el director de la empresa parece que no se ha enterado. Hace un par de meses se acercó a mi puesto, ese rincón camuflado donde todo el mundo se para a hablar de futbol, de la nba y de las mejores series de la televisión yankie.

- Santiago, podemos hablar un momento?
- Claro.

Me levanto y le sigo a la sala de reuniones.

Después de unos 4 o 5 minutos mirándonos, me siento como Charles Bronson al principio de "hasta que llegó su hora".

- Tengo muchas cosas que hablar contigo pero no se por donde empezar.
- Me vale cualquiera

Más minutos de Bronson dirigido por Leone.

- Me gustaría que me dijeras que haces en la empresa.
- ¿Cómo?
- Sí, a que dedicas el tiempo.
- Hago de todo.
- Ya, pero dime que es lo que haces durante la mayoría de tu jornada.
- Soluciono problemas graves - digo, desenfundando. A la mierda.
- Yo te contraté para que te encargaras de la calidad y veo que no lo estás haciendo. Quiero saber porque.
- Siempre tengo otra cosa más importante que hacer. Todo es urgente. Llego a las 8 y no se que trabajo voy a hacer, porque siempre hay alguna movida que me impide encargarme de la calidad.
- Entiendo - dice afirmando con la cabeza.

No, no entiendes nada.

- De todas formas, yo no soy del tipo de persona que dice lo que hace a grito pelado. Yo vengo, hago mi trabajo y a la hora de salida me olvido de esto hasta la mañana siguiente.
El tipo que queda un poco flipado.
- Pero vamos, mirando con algo de atención se puede ver todo lo que hago. Y las bombas que desactivo.

Seguimos hablando del tema, el hombre me pide que mañana haga una lista con lo que hago durante el día por horas. Sí, claro. Y de las veces que voy a cagar (una, dos si voy a comer al restaurante) La conversación entra en un absurdo de los que me gustan y pasamos más de 2 horas hablando sin decir nada. Yo no hablo de mis compañeros o de mi jefa, si tienes algún problema resuélvelo con ella.

Cuando damos el tema por terminado entramos en otro más gracioso.

- También quería hablarte de otra cosa. No sé como enfocarlo para que no te sientas mal.
- Digas lo que digas no me sentará mal, tranquilo.

Entonces el hombre empieza una metáfora imposible sobre alguien que va en traje y es un inutil y otro que va en chandal y es genial y cuando me canso de verlo intentar dar forma a su idea le corto...

- Ya, ya lo pillo. No te parece bien mi forma de vestir.
- Para el trabajo que tienes creo que deberías...
- El trabajo que tengo es de administrativo. Cobro como un administrativo. Teóricamente no tengo que presentar informes a nadie, ni dar conferencias. Visto como alguien que va como quiere dentro de un sitio donde no tiene que parecer nada. Mi trabajo ("ese que no sabes cual es", pienso) es lo que debería ser lo importante.
- Sí, pero no puedes venir a la oficina con una camiseta de futbol.

Me miro la camiseta. Es roja, no del rojo de la selección. Turquesa. No tiene escudos y por lo que recuerdo en la parte de atrás no lleva número.

- Y no es lo mismo presentar unos resultados al vendor sin afeitar, con zapatillas...que hacerlo con camisa. Aunque el trabajo que hagas sea muy bueno.

En qué quedamos, sabes lo que hago y soy bueno o no tienes ni idea de en que ocupo las horas?

- No vendré con camisetas y me afeitaré más regularmente (aunque sea malo para mi piel) Pero no voy a dejar de venir con zapatillas, lo siento.

El hombre parece diagnosticarme como caso perdido, porque minutos después da por finalizado el encuentro. Tres horas y media sin decirnos nada. No me ha hablado sobre que pasará cuando se me acabe el contrato, pero por sus palabras interpreto que no soy su tipo.

No soy un pelota, no grito delante de todo el mundo los problemas que resuelvo, de los que no se entera porque antes de que sepa que existen están solucionados, entrego mis informes como un reloj. Llevo camisetas y zapatillas.

Quién contrataría a alguien así?


jueves, 15 de septiembre de 2011

Bullets





8:30

Llego dormido, como siempre. Actualizo un par de archivos y echo un vistazo al informe sobre el que gira la reunión de dentro de un rato. No esta mal, pero me doy cuenta que me he dejado algo importante. Todo son números y opiniones, al fin y al cabo.
Me sobra tiempo.

9:25

Llega mi jefa y me pregunta si he tenido en cuenta que al informe le falta algo importante.

9:35

El jefe de proyecto del callcenter se acerca a nuestra zona:

- Habéis preparado algún reporte o algo?

(No, os reunimos para representar nuestro último montaje de west side story)
- Claro. Tu llevas algo preparado?

- ¿Algo de qué?

- Déjalo.

10:05

Entramos en la sala de reuniones. El otro equipo, además del project manager está compuesto por una mujer que dice ser responsable de calidad de la empresa y el jefe de ambos.
En nuestro equipo, el director de servicios, mi jefa, un compañero que trata temas con el callcenter y yo.
Nuestro director empieza a hablar y no se calla hasta pasado un buen rato.

- Hemos estado haciendo una evaluación de la calidad de la atención que estáis ofreciendo y hemos detectado que no tiene el nivel mínimo que podríamos exigir. Hay errores graves tanto en el trato al cliente como en los procedimientos y por eso hemos convocado esta reunión, ya que no podemos continuar así. Santiago ha elaborado un informe detallado de...

Sigue hablando, pero al escuchar mi nombre desconecto. Sí Santiago lo ha preparado, Santiago tendrá que presentarlo, pienso.

- ..... y para no alargar más la introducción de cedo la palabra a Santiago para que os explique los resultados.

Genial.
En el poco tiempo que he tenido para pensar como planteo mi exposición, el demonio que susurra en mi oído izquierdo ha matado al angel que suspira en mi oído derecho. Una situación demasiado tentadora.

- Los resultados son bastante malos. El principal problema es que los agentes parecen pollos sin cabeza, cada uno se presenta como le parece más correcto. No hay ningún tipo de protocolo. En muchas llamadas hay silencios en los que al cliente le da tiempo a recuperar sueño perdido. No hay frases para poner a la espera, no hay control de la llamada, falta...

El jefe de proyecto me interrumpe poco educadamente.
- Pero con cuantas llamadas se ha hecho esto? A qué agentes?
- Ciento cincuenta llamadas pasadas aleatoriamente por una de tus coordinadoras. Le dije que intentara darme de todos los agentes y así fue.
- Ah, a ver si sólo estabas considerando los más flojos, porque ent...
- No, están mezclados. Aunque decidir los más flojos sería complicado - le interrumpo, poco educadamente.
- Bien, bien.

Empiezo a pasar páginas con gráficos, números, valoraciones por producto...Con cada explicación el tipo está cada vez más pálido. En un par de ocasiones parece que intenta objetar algo, pero sus palabras se quedan en el camino.

- Bien, yo creo que ya es suficiente, hemos recibido el mensaje - dice su jefe cuando aún me quedan unas 3 o 4 páginas - Si os soy sincero todo esto me pilla de sorpresa, no tenía constancia de que estábamos cometiendo tantos fallos y que lo estábamos haciendo tan mal...

- Para eso estamos aquí, para ver como podemos solucionarlo - dice mi director.

- Yo, con todos los respetos a este informe, creo que no estamos tan mal. Este informe ha sido hecho por alguien que, perdona si te ofendo, pero no sabemos si estás capacitado para evaluarnos...

Sonrío. El más listo cayendo en la trampa más tonta.
- Tranquilo, no me ofendes. Yo pensaba lo mismo esta mañana. He traído las grabaciones que he auditado. Puedes escoger la que quieras.

El tipo se retuerce en su asiento y selecciona uno de los archivos. Es tan evidente que a mitad de la llamada su jefe vuelve a levantar la bandera blanca.

- No creo que haga falta escuchar más. Os agradecemos que hayáis detectado todos estos errores y vamos a estudiar la forma en la que subsanarlos. Lo que si os pido es que nos deis unos días para preparar un proyecto de mejora y si os parece bien, en una semana nos volvemos a reunir aquí.

Nuestro director acepta el compromiso, no sin antes dedicar algo más de media hora a lanzar hachazos sobre el inepto que tienen trabajando como responsable del proyecto.
Si en una reunión en la que estoy presente, dicen un cuarto de la mitad de cosas que están soltado sobre este tipo, yo me hubiera levantado y no me hubieran vuelto a ver jamás.
O le da exactamente igual o tiene un aguante admirable.
Voto por lo primero.

18:08

Estoy quitando el candado a la moto para irme a casa, cuando el tipo se me acerca con un tono de amigo de toda la vida.

- Joder, no pensaba que estuviéramos tan mal.
- Pero alguna vez os habéis preocupado por la calidad de la atención?
- No, siempre hemos estado enfocados en los tiempos. Esto ha sido una sorpresa, nunca se habían preocupado por la calidad.

Pues haber contratado a simios, pienso.
- No sé, yo aquí no soy nadie. Tengo un contrato de ETT.
- Si necesitamos ayuda podemos preguntarte?
- Si mi jefa me dice que os ayude, os tendré que ayudar, sí - le digo, poniéndome el casco.

Arranco, con la sonrisa tapada por la sucia visera.
Todos aquellos que dicen que la venganza no vale la pena, que no lleva a ningún sitio. Ignorantes.









domingo, 31 de julio de 2011

Tienen de ese plato que se sirve frío?


Al mes y medio de trabajo tranquilo y sin grandes problemas, mi jefa tiene una de sus geniales ideas.
- ¿Me dijiste en entrevista que has hecho audiciones, verdad?
- Sí, bastantes.
- ¿Y cómo las hacías?
- Pues cogía un teléfono, marcaba un código y escuchaba a los agentes (sí, Banner estaba muerto y enterrado)
- No idiota. Cómo valorabas?
- Bien - le digo sonriendo. - Teníamos una plantilla y había que marcar si o no o puntuar del 1 al 5 por items.
- Puedes hacer nueva plantilla?
- Claro.
- Cuando la tengas avisas.

Tardo un par de días en hacerla, me dan un par de grabaciones y sobre ellas veo los puntos que hay que valorar, al final es una mezcla de las que he utilizado a lo largo de mi vida más la última que hice para la empresa de telefonía cutre. Le meto desplegables y condicionales, para que quede bonita.
A la jefa le convence y me dice que se la mande a nuestro director. Es el primer mail que le envío, no se si ser extremadamente correcto o si eso me hará parecer extremadamente tonto.
Al final le escribo un párrafo lo más corto posible y le adjunto el archivo.

Es el día siguiente y estoy en una sala de reuniones.

- He estado mirando la plantilla y me gusta, quiero que me aclares un par de cosas.
- Claro, no hay problema.

El director me expone sus dudas y las resuelvo, me dice que añada aquí y quite allí y que siguiendo la plantilla una vez terminada, haga un informe evaluando la calidad del callcenter.

- Por lo que he escuchado son bastante malos.
- Ya lo imaginaba, pero no tengo visibilidad. Quiero que esto quede reflejado y que le pongamos remedio - dice, convencido.
- Creo que llegados a este punto deberías saber que hace un par de años vine por una oferta de empleo de coordinador y que después de tres entrevistas el actual responsable del callcenter no me contrató...
- Lo sé.
- Suponía que lo sabrías. Creo que en la entrevista estaba buscando a alguien más...manejable.
- Ya hablaremos de lo que me parece su gestión del centro. Hay dos tipos de jefes, los que se rodea de las personas que te dicen a todo que sí y los que intentan mejorar encontrando los fallos y dando soluciones. Este es de los primeros.

Me quedo callado un momento, antes esta afirmación se me ocurren 30 o 40 frases pero no se cual utilizar, no nos conocemos tanto.
- En el país de los tontos... - digo.
- Sí, algo así. Bueno, quiero que me prepares un informe lo más detallado posible del estado de la calidad del callcenter. Por tu curriculum he visto que tienes mucha experiencia en el tema.

Asiento con la cabeza y me comprometo a ser lo más imparcial posible, dadas las circunstancias. La reunión acaba y por una vez en mi vida tengo la sensación de que alguien en un cargo muy superior al mío me ha escuchado y ha tenido en cuenta mi opinión. Algo equivalente a lo que sentiría si me entero que hay vida extraterrestre.

Las siguientes tres semanas son bastante intensas. Al informe de calidad se suma todo el trabajo que me encarga mi jefa (que está empeñada en que aprenda todas las gestiones que se hacen en nuestro departamento) que incluye cubrir la baja por vacaciones de una compañera que se dedica a hacer encuestas de servicio. Por lo menos dejo de gestionar reclamaciones, por las mañanas llamo a la gente que ha recibido alguna reparación para preguntarle que tal le ha ido y por las tardes me dedico a hacer escuchas. Llego a casa saturado, pero trabajo movido por fuerzas desconocidas.
Incluso el último fin de semana lo paso con el ordenador portátil de la empresa en casa (uno de los primeros ordenadores portátiles de la historia, por la velocidad a la que va), ultimando el informe.
Sí, son muy malos.
Sí, he hecho el informe más detallado de mi vida.
Sí, he intentado ser imparcial.

El lunes mi jefa lo lee y me dice que se lo pase al director.
- Si te dice que cambies algo es normal, siempre cambia cosas de todos los informes.
Recibo respuesta una hora después. Le parece un buen informe pero quiere que cambie esto, que este color sea este, que resalte aquello, que se vea mejor esto otro.
Y convoca una reunión para dos semanas después, en la que hace venir a los responsables de la subcontrata desde Barcelona, para enseñarles los resultados.

Se va a liar parda.